Vicente Padilla ayudó a un joven a llegar a Grandes Ligas como carga-bates. (LA PRENSA/Archivo)

El gesto de Padilla

Cumplirá sueño a joven mexicano Héctor MezaEspecial para LA [email protected] CULIACÁN, MÉXICO.- En el 2002 el zurdo Oliver Pérez (Padres) irrumpió en el mundo de las Grandes Ligas como el primer culiacanense en la historia en llegar a ese nivel, poco después le siguió Víctor Álvarez (Dodgers) y en este 2003 todo parece indicar que […]

  • Cumplirá sueño a joven mexicano

Héctor MezaEspecial para LA [email protected]

CULIACÁN, MÉXICO.- En el 2002 el zurdo Oliver Pérez (Padres) irrumpió en el mundo de las Grandes Ligas como el primer culiacanense en la historia en llegar a ese nivel, poco después le siguió Víctor Álvarez (Dodgers) y en este 2003 todo parece indicar que José de Jesús Gil será el tercer oriundo de Culiacán en arribar al gran circo, incluso antes que grandes prospectos como Arturo López, Edgar Lizárraga o Edgar Ahumada.

Pero ¿quién es José de Jesús Gil Millán? Pues bien, este personaje es un chamaco de 17 años de edad que desde hace seis temporadas cumple labores como encargado del vestidor de los Tomateros de Culiacán y que gracias a la limpia amistad que le une al pitcher nicaragüense Vicente Padilla, está a un “tris” de convertirse en el primer bat-boy “culichi” en las Ligas Mayores. Sólo es cuestión de que arranque la temporada para los Filis de Filadelfia.

Y es que desde que Padilla llegó a la organización guinda, en octubre del 2001, prácticamente tomó como “guía” a José, quien lo acompañaba a todos lugares que le recomendaba visitar en los ratos libres. Inclusive Gil Millán, con gastos pagados por el ligamayorista, viajaba con el club a las giras para que le sirviera como asistente.

En la campaña pasada, ya convertido en uno de los estelares del cuerpo de pitcheo de los Filis, Padilla empezó a hacer gestiones para lograr que José se convirtiera en uno de los bat-boys del club, de hecho, en julio, durante la gira del equipo por San Diego y Los Ángeles, el culichi compartió el dogout con los Filis y al comenzar los partidos ocupaba un lugar en el palco de invitados especiales de la escuadra visitante.

Esta vez, gracias a las buenas relaciones de Vicente con la gerencia de Filadelfia, Gil Millán tiene ya una labor designada dentro del cuerpo de bat-boys del equipo.

“Estoy muy contento por ser el primer culichi en ocupar un puesto de bat-boy en las Mayores. Ojalá que las cosas salgan bien allá y que pueda hacer carrera”, confiesa Gil al ser entrevistado en su casa situada en uno de los edificios de la colonia Infonavit Humaya.

La aventura del chamaco empezará éste miércoles, cuanto tome un vuelo a Los Ángeles en cuyo aeropuerto será recibido por el propio abogado de Padilla. Éste se encargará de comprarle el boleto de avión a Filadelfia, donde lo esperará el nicaragüense para inscribirlo en un curso de inglés para mientras inicia la temporada.

TODO LISTO

Los padres de José, Jesús Ramón Gil y Carmen Millán, ya dieron el visto bueno a los planes de su hijo y Padilla, “sólo estoy esperando que mi papá regrese de viaje, o sea hoy, para que firme la carta notariada y pueda viajar con su permiso”, asegura.

Millán llegó a los Tomateros hace seis años, y al igual que ahora, también contó con un poco de suerte para enrolarse en el equipo. Recuerda que una ocasión estaba en la taquilla del “Ángel Flores” comprando boletos cuando se le acercó su amigo Adrián Manzano y lo invitó a pasar al dogout del equipo local. Fue así como poco después logró el empleo.

“Estoy muy agradecido con la organización de los Tomateros por lo mucho que me han ayudado. He hecho muchos amigos en el club y espero regresar la temporada entrante”, dice mientras porta una gorra alusiva al Juego de Estrellas celebrado el año pasado, en Milwaukee, y que le regaló Padilla en octubre.  

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