Luis Felipe Palacios [email protected]
El general Javier Carrión McDonough, jefe del Ejército de Nicaragua, aseveró ayer que funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos están preocupados por la presencia de misiles tierra-aire SAM–7 que existen en el país.
Carrión aseguró que el subsecretario de Estado adjunto de Estados Unidos para asuntos del Hemisferio Occidental, Dan Fisk, y el secretario de Estado adjunto de asuntos Políticos-Militares, Lincoln Bloomfield, le plantearon en una reunión la preocupación del gobierno “gringo” por la presencia de cualquier armamento que sea peligroso para sus intereses.
“Nosotros nos reunimos con los representantes Dan Fisk y el embajador Bloomfield, y hasta ahora lo que nos plantearon ellos es que (existe) una preocupación”, afirmó Carrión, en una informal rueda de prensa en la Asamblea Nacional.
Carrión, sin embargo, señaló que “es una especulación decir que los cohetes tierra-aire SAM-7 (que posee el instituto armado) están fuera de esa institución militar”.
Aseguró que desde antes de los atentados terroristas en Estados Unidos, del 11 de septiembre de 2001, las Fuerzas Armadas de ese país tienen el inventario de los SAM-7 que posee Nicaragua, e incluso, “les facilitamos la visión ocular de los mismos”.
PROPONE TRABAJO TÉCNICO
Detalló que esos cohetes “son armas defensivas”, y que en el mundo hay “más de medio millón de misiles antiaéreos portátiles”, los que sí “son un problema por la cruzada de Estados Unidos contra Irak, y las represalias de grupos terroristas contra Estados Unidos”.
El jefe del Ejército indicó que los SAM-7 y la reducción de las fuerzas de otros países son tema de discusión entre las Fuerzas Armadas de Centroamérica, en el marco del balance racional de fuerzas en la región.
Apuntó que la eventual destrucción de los cohetes y reducir el tamaño de las fuerzas es un trabajo técnico sobre el que “llevamos años en esto y no nos hemos podido poner de acuerdo”.
Ejemplificó que un desarme gradual de las fuerzas de Centroamérica debe hacerse a través de un trabajo técnico que determine valores de puntajes para los distintos sistemas de armamento: “Y en eso tenemos que trabajar”, añadió.
Carrión anunció que la próxima semana habrá una reunión centroamericana entre las fuerzas de la región con el Comando Sur de los Estados Unidos.
EE.UU. CONFÍA EN DESARME, DICE FISK
El subsecretario adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU., Dan Fisk, manifestó ayer a en San Salvador su confianza de que prospere la iniciativa de Nicaragua para el desarme gradual en Centroamérica.
“Estoy convencido de que las autoridades civiles de Nicaragua están comprometidas a realizar un balance de la seguridad nacional que refleje el mundo en que vivimos en este siglo XXI, no el mundo en que vivimos en la década de los ochenta”, expresó Fisk, según ACAN-EFE.
Fisk dijo esperar que esta iniciativa sea una prioridad en la región, sobre todo en lo que se refiere a la destrucción de los cohetes tierra-aire SAM-7.
Afirmó que esos cohetes “no son armas defensivas, sino que son armas que los terroristas quisieran y nos pondrían a todos, a todos, en riesgo”.
Fisk insistió en que EE.UU. “está muy interesado en este tema y estamos dispuestos a trabajar con los nicaragüenses, estamos dispuestos a trabajar con los hondureños y con cualquier gobierno de Centroamérica que quisiera hablar acerca de una estructura de defensa que refleje la realidad actual, no las amenazas del pasado”, manifestó.
Añadió que los cohetes “tenemos que tenerlos fuera de las manos de los que nos amenazan, como los narcotraficantes, las mafias criminales, los contrabandistas de armas que quieren apoyar a los grupos de Colombia o África. Así que, en ese sentido, queremos que la iniciativa prospere, y prospere cuanto antes sea posible”, añadió.
PIDE INTELIGENCIA
El general Javier Carrión pidió al presidente Enrique Bolaños y a los diputados usar la inteligencia para encontrar una salida ante un eventual rechazo al veto del Presupuesto de 2003. “Vamos a esperar un poco los resultados de las autoridades civiles, esperemos que tengan la inteligencia del caso para poder encontrar una salida. Creo que un plan contingente —de reducir en 40 por ciento el gasto estatal— sería catastrófico para el país, por lo tanto esperemos que nuestra Asamblea y el Gobierno encuentren una salida sabia para todos”, abogó.