¡Estoy embarazada!… ¿Y ahora qué?

El embarazo implica un cambio rotundo en la vida de una mujer, tanto físicamente, emocionalmente y en su estilo de vida. Conozca los cambios que la llegada de un bebé trae consigo y cómo debe enfrentarlos Ver gráficoCuando somos niñas las mujeres solemos imaginarnos cómo llevaremos la maternidad cuando seamos adultas. En el camino para […]

  • El embarazo implica un cambio rotundo en la vida de una mujer, tanto físicamente, emocionalmente y en su estilo de vida. Conozca los cambios que la llegada de un bebé trae consigo y cómo debe enfrentarlos

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Cuando somos niñas las mujeres solemos imaginarnos cómo llevaremos la maternidad cuando seamos adultas. En el camino para llegar a ese momento nos cuenta ¡cada cosa!, sobre el embarazo y los nacimientos muchas incluso llegamos a tenerle pavor a ese momento por los relatos de dolor y cambios en el cuerpo que cuentan haber tenido muchas mujeres. Los cambios son inevitables desde el momento de la concepción porque nuestro cuerpo no sólo crece de medidas con el paso de los meses, hay también cambios que no son perceptibles a simple vista. La concepción de un bebé tiene un antes y un después.

El antes

Para tener una maternidad segura lo ideal es que los embarazos sean planificados, pero muchas de las veces no sucede así. Toda mujer debe llevar un control exacto de su menstruación porque será de mucha ayuda cuando se realice su primer control prenatal.

“Se tiene que llevar el control porque este es uno de los mejores parámetros de referencia para evitar las dudas, las inquietudes, los no sé y los no me acuerdo, que después someten a mucho estrés el embarazo. Cuando las cosas se planifican, son más suaves, sin menos dramas y angustias innecesarias”, explica la doctora Ligia Altamirano, ginecóloga y obstetra.

Una vez se sabe que se está embarazada debe pasar consulta con una ginecológica. “En cuanto más cercano al inicio del embarazo se realice la revisión, el parto será más exitoso”.

El después

El después comienza con el primer control prenatal que se tiene que hacer toda mujer embarazada. Esta es la visita más larga y la más compleja de todas las visitas que tiene que hacer durante los nueve meses.

Tiene que pasar primero por su historial clínico, el examen físico, la estimación de la fecha probable del parto, los exámenes de laboratorio y el plan de visitas y pruebas futuras.

“En el control prenatal la historia clínica es fundamental, porque aquí se hace el perfil de su situación de salud general, no solamente del embarazo, sino de la mujer de forma integral. Se tiene que conocer si tiene alguna afectación, alguna enfermedad familiar ya sea ella o de su cónyuge, porque los bebés traen la mitad de los genes de cada miembro de la pareja y el médico tiene que estar claro de todo”, agrega Altamirano.

El examen físico suele asustar a las embarazadas, “porque hay tantos tabúes sobre el tema que en vez de que las informen sobre la realidad, las meten en miedo y no hay nada que temer porque este examen le servirá al médico para saber los cambios que hay en el cuello uterino, así como el tamaño que éste tiene”, explica la ginecóloga.

Los exámenes que le van a mandar en este período son de sangre para detectar el grupo sanguíneo, el factor de Rh, la anemia, anticuerpos antirrubéola y virus de hepatitis.

También se indican exámenes de orina para obtener información acerca de los niveles de azúcar y proteínas, así como para detectar algunas infecciones, a esto hay que agregarle que le harán una prueba de Papanicolao para descartar cambios en el cuello uterino.

Después de esta primera consulta sus visitas serán, hasta las 28 semanas se hará una visita mensualmente, de las 28 a las 36, quincenal y ya a las 36 semanas serán semanales.

¿Puedo hacer el amor?

Uno de los temas que durante el embarazo causa ciertas inquietudes es el de las relaciones sexuales. La preocupación se basa en que puedan causar un aborto.

En el caso de mujeres saludables y con un embarazo normal, las relaciones sexuales hasta las últimas semanas del embarazo no presentan ningún tipo de peligro.

Hay que destacar que durante este período el deseo sexual cambia, algunas mujeres pueden sentir que su deseo sexual se intensifica y para otras este deseo disminuye. Esto se debe a la gran cantidad de hormonas que se desarrollan en el embarazo, explica el especialista en hormonas, Armando Navarrete Silva.

El cuidado que se debe tener para las relaciones sexuales lo da el mismo cuerpo. Se tiene que utilizar la posición que sea más cómoda para la pareja. “Claro que hay casos en los que se sugiere que no se tengan relaciones sexuales, como en las amenazas de aborto o una placenta previa”, aclara el endocrinólogo.

Más bella que nunca

Cuando se está embarazada, las mujeres lucen más hermosas que nunca, pero eso depende de no descuidar el arreglo personal.

“Hay todo tipo de tratamientos para cuidarse, el cuidado que van hacer es un cuidado un poco más extremo, hay exfoliantes para el cutis y para el cuerpo, hay aceites esenciales de plantas, que ayudan a hidratar, ya que ésta se estira durante el embarazo. Estos aceites evitan que la piel se parta, previene la aparición de estrías y los daños consecuentes”, dice Karla García, consultora de belleza.

Con la exfoliación lo que hacemos es quitar todas las células muertas de la piel.

Ejercicios

El trabajo y la vida familiar tienen que desarrollarse de la manera más normal y tranquila para la nueva mamá, por lo que no piense que no puede hacer ejercicios, si puede hacerlos.

“Yo tengo muchas embarazadas en mis clases de ritmo, por lo general ellas vienen porque lógicamente quieren estar en movimiento, yo les recomiendo bailar suavecito sin ningún impacto. Impacto es brinco, saltos”, explica Regina Bernheim, instructora de aeróbicos.

Las embarazadas deben hacer ejercicios de estiramiento y respiración. “Tal vez ellas solitas no pueden, yo considero que es bueno que vengan y le hagan preguntas a cualquier instructor que les dé 15 minutos de ejercicios respiración, de relajamiento, estiramiento, para mantener la elasticidad”, afirma la instructora.

Se debe evitar acalorarse, ejercitar en clima caliente, hacer ejercicios excesivos. Se debe tomar mucha agua y usar zapatos y sostén que le den buen soporte. La natación y las caminatas rápidas, con moderación, son de mucha ayuda durante este período.

Qué comer, qué beber

Una mujer promedio necesita consumir alrededor de 2,200 calorías para mantenerse saludable, pero durante el embarazo se necesitan 300 calorías más.

De acuerdo con la pirámide alimentaria, una mujer embarazada debe consumir pan, cereal, arroz y pasta, comer vegetales y frutas, leches y queso y carnes y evitar las grasas, aceites y dulces.

Una mujer de peso normal antes del embarazo debe aumentar de 25 a 35 libras. Las mujeres que tienen menos peso, deberán aumentar entre 28 y 40 libras. Las que esperan gemelos tienen que aumentar hasta 45 libras, en cambio las que tienen exceso de peso tienen que aumentar cerca de 15 libras.

Es muy importante la nutrición que tengamos durante este período porque se tienen que almacenar nutrientes y aumentar el volumen de la sangre y otros fluidos que se producen.

El peso que tengamos se dividirá en siete libras de reservas maternas que son las grasas, proteínas y otros nutrientes, cuatro libras de aumento de fluidos, cuatro libras de aumento de sangre, dos libras de crecimiento de senos, dos libras de útero, siete libras del bebé, dos libras de líquido amniótico y una libra de placenta.

Cuidados

El alcohol, el tabaco y las drogas, están terminantemente prohibidas para las embarazadas. Afectan directamente al feto a través de la placenta. El tabaco provoca que los bebés nazcan con peso insuficiente y son causa de partos pretérmino y abortos.

En cuanto a las drogas éstas pueden ocasionar defectos congénitos. El bebé puede presentar problemas de aprendizaje o ser adicto a las drogas.

“La prudencia y la vida misma te va a decir qué hacer y qué no hacer. Si uno oye las señales del cuerpo, éste le indica los límites que tiene. Una embarazada de nueve meses, difícilmente podrá caminar con tacones altos, no es que si es bueno o si es malo hacer o dejar de hacer las cosas que normalmente hacías, es el cuerpo el que lo indica”, dice la ginecóloga Ligia Altamirano.

Llegó la hora

Llegando a los meses cerca del parto la embarazada tiene que planificar la llegada del bebé como el evento que es, “así como planificó su boda y luna de miel. Hay que evitar que cuando llegue la hora del trabajo de parto pasen cosas como que no se encuentran las llaves del carro, se accidentan, etc.”, recomienda la ginecóloga Ligia Altamirano.

El médico tiene que ayudar a la paciente a hacer su plan de parto para que sepa dónde tendrá el bebé, si será en un hospital privado o en uno público, quién la atenderá, y otros detalles como esos.

La madre debe saber con certeza los síntomas que tendrá en la labor de parto. Lo que indica que el bebé está listo para salir, es que se siente que está más bajo, lo que es una distensión abdominal, cuando el bebé se asienta profundamente en la pelvis y esto puede ocurrir unas semanas o horas antes de que comiencen los dolores del parto.

Hay también mayor secreción vaginal de color transparente, rosa o con rastros de sangre, esto es un tapón de secreciones que se acumula en la cerviz durante el embarazo y cuando se dilata, este tapón es empujado hacia la vagina.

Se descarga un flujo acuoso de la vagina, suave o intenso y esto indica una ruptura de membranas, esto es lo que se conoce como el rompimiento de la bolsa de agua.

Hay calambres regulares que se perciben como un dolor de espalda agudo o dolores menstruales.

Desde este momento hay contracciones que por lo general son irregulares. Pueden desaparecer si camina o se cambia de posición.  

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