Según un experto, La calidad del servicio que reciben los usuarios no sólo tiene que ver con lo económico sino con la buena educación de los conductores. LA PRENSA/ARCHIVO.

Quieren parar relajo

Análisis de la Dirección de Seguridad de Tránsito de la Policía Nacional indica que las incontrolables carreras de los buseros, tienen como fin quedarse con una tajada del dinero que pertenece a sus empleadores Elízabeth [email protected] La falta de interés de los transportistas por asumir su función empresarial promueve el relajo con que trabajan muchos […]

  • Análisis de la Dirección de Seguridad de Tránsito de la Policía Nacional indica que las incontrolables carreras de los buseros, tienen como fin quedarse con una tajada del dinero que pertenece a sus empleadores

Elízabeth [email protected]

La falta de interés de los transportistas por asumir su función empresarial promueve el relajo con que trabajan muchos buseros en las calles y que en consecuencia ha dejado varias muertes.

A criterio del segundo jefe del Tránsito, comisionado Álvaro González, hay varios factores que influyen en este problema del transporte colectivo y uno de los fundamentales es la propiedad.

Mencionó el caso de cooperativas con 40 socios, a quienes se les dificulta ponerse de acuerdo en lo que deben hacer para ser rentables y para controlar a los conductores de buses.

“Entiendo que ellos han recibido cursos de capacitación en administración, en rentabilidad, pero que lo pongan en práctica ya son otros 100 pesos”, comentó.

Destacó el jefe policial que los transportistas no asumen su función de empresarios en su relación con el trabajador. Por ejemplo no piden los más mínimos requisitos que debe exigir todo empleador a su trabajador como: cartas de recomendación, currículo, certificado de conducta y fotos.

“Estos señores no piden nada al contratar a un busero o un taxero, le dan la unidad a un potencial delincuente, por eso nosotros vemos taxistas que asaltan, la ciudadanía tiene miedo de montarse a un taxi, ya se les ha creado la desconfianza y lo peor es que el que te va asaltar es el mismo taxero”, dijo González.

El jefe policial dijo que todo esto ya ha sido abordado con los empresarios del transporte, debido a que “es un problema serio” y por lo tanto será abordado con los presidentes de cooperativas en una reunión que sostendrán este lunes.

Las grandes distancias de las rutas que a diario recorren los buseros es otro problema. Una comisión formada por el Instituto Regulador, los transportistas y la Policía ha confirmado que como promedio estas rutas recorren entre 20 y 35 kilómetros en una hora.

NO MÁS DINERO

La Policía también ha planteado a los transportistas la preocupación de que los conductores de buses manejen dinero. “Para nosotros no deben manejar dinero”, dijo González quien considera que el dinero es una de las principales causas por las cuales los buseros recorren disputándose las calles de Managua.

“Porque este dinero, que es lo que creemos, se lo apropian ellos”, expresó el funcionario policial quien estimó que entre 15 y 20 por ciento de lo recolectado en cada vuelta de una ruta queda en poder del busero y no es retribuido al dueño del bus.

Algunos dueños de buses han empezado a aplicar los viejos torniquetes que aparecieron en la década de los 80 y después fueron retirados de las unidades. Junto a los torniquetes vuelven las cajas o alcancías para depositar el dinero, “tratando ya que el busero no toque dinero, que se le quite esa posibilidad, que contribuyan, que no se anden peleando”.

Todo eso debe ser regulado por el dueño de la unidad, aunque le toca a la cooperativa incidir también en el fenómeno, que además puede ayudar a reducir los accidentes de tránsito, que se duplicaron este año con relación al período anterior.

La Policía tiene que colocar radares que controlen la velocidad, porque ahora los buses no pueden exceder los 45 kilómetros por hora.

La Alcaldía de Managua propuso a los transportistas que si desean financiamiento para renovar los buses, tienen que poner una caja única que requeriría la venta diaria de boletos. Esa propuesta está en estudio todavía.

La otra alternativa presentada por Irtramma es que los socios que laboran en una ruta la manejen en colectivo repartiéndose utilidades al mes. “Todos participarían en las ganancias y pérdidas por igual, que lo vean todo como un colectivo, porque dependiendo de los horarios, hay horarios que son buenos y otros malos, nadie quiere estar en los horarios malos”, indicó.

MENOS DISTANCIA

Acortar rutas es otra opción no descartada por las autoridades, que tienen que ver con esta problemática y que buscan un mejor servicio para los usuarios, así como bajar los índices de accidentes ocurridos en el transporte colectivo de Managua.

González dijo que en el recorrido constataron que una ruta tiene 35 kilómetros y estimó que el promedio razonable es de 10 a 12 kilómetros.

Con un recorrido de menos distancia, sostuvo el jefe policial, incurren en menor gasto de gasolina, menos depreciación de la máquina y pueden bajar la tarifa para compensar al usuario en caso que necesite abordar otra unidad.

RECORRIDOS LARGOS

Según un análisis que hace la Policía Nacional de Tránsito con los transportistas, algunos buses tienen una ruta o recorrido que es como ir de Managua a Granada, lo cual tensa el sistema del transporte de la capital. Es necesario hacer rutas más cortas, opinó el comisionado Álvaro González, segundo jefe de la Seguridad del Tránsito Nacional  

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