Carmen M. Moraga-Moncada
LA PRENSA informó que el tristemente célebre ex Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, aunque sea condenado por los delitos de lavado de dinero, corrupción , asociación para delinquir y todo lo demás de que se le acusa, continuará recibiendo la exorbitante cantidad de US$ 20,000.00 al mes por concepto de pensiones.
Es inaudito e inmoral que mientras el pueblo de Nicaragua se encuentra sumergido en la extrema pobreza, este señor que cometió terribles delitos contra el mismo pueblo que lo eligió, continúe dándose vida de rico a costas del dinero nuestro. Y digo nuestro, porque los nicaragüenses en el exterior somos una fuente grandísima de divisas.
Desde 1979 miles de nicaragüenses han emigrado en busca de nuevos horizontes, huyendo de la represión y la extrema pobreza y la mayoría de ellos ni sueñan con llegar a ganar la cantidad de dinero al mes que recibe Alemán, ni siquiera en Estados Unidos donde el salario mínimo más alto es de US$ 6.75 la hora.
Si la justicia en Nicaragua funcionara así para todo mundo y no solamente para los reos privilegiados, debieran de poner presos a todos los padres y madres de familia que no tienen dinero para alimentar a sus hijos y pagarles aunque sea la mitad de lo que recibe Arnoldo Alemán, para que sus hijos puedan tener que llevarse a la boca cada día así como estudiar y salir adelante.
El Poder Ejecutivo, el Judicial y el Legislativo deben terminar con esta situación tan injusta y cruel de que mientras el pueblo clama por empleos y un poco de dinero para vivir dignamente, un ex presidente en su calidad de reo por delitos contra la nación, continúa recibiendo del Estado $20,000.00 dólares al mes y dándose la gran vida como si no pasara nada.
Qué alguien me diga, ¿dónde está la justicia en todo esto?