- Este año fuertes rumores rodaron sobre una dimisión del Papa, pero fueron desmentidos. El Pontífice viajó a su patria y a Centroamérica, probablemente por última vez
Juan Lara
Ciudad del Vaticano/EFE.-Juan Pablo II celebró este año el 24 aniversario de su elección como Pontífice, convirtiéndose en el quinto Papa más longevo de la historia de la Iglesia católica y anunciando que seguirá en el sillón de Pedro “hasta el final” y que continuará viajando por el mundo.
Al confirmar que seguirá gobernando la Iglesia hasta que Dios quiera, Juan Pablo II, de 82 años, puso fin a las especulaciones sobre una eventual dimisión por motivos de salud.
Durante la mayor parte del año se habló de esa posibilidad y se llegó a asegurar que aprovechando su visita, en agosto pasado, a Cracovia se quedaría en su Polonia natal y que incluso tenía ya preparada una casa en la localidad de Zakopane, cercana a Cracovia.
Las especulaciones adquirieron tal tono que el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, se vio obligado a desmentir tal posibilidad, precisando que Juan Pablo II regresaría a Roma y que no tenía intenciones de renunciar.
Los rumores se desataron en marzo, cuando el Papa sufrió una artrosis en la rodilla derecha, que le impidió participar igual que en otros años en los ritos de Semana Santa y le obligó a recortar su agenda.
SIGNOS VISIBLES DE CANSANCIO Y DEBILIDAD
Se vio a un Papa dolorido, que apenas podía dar dos pasos seguidos y que tenía que usar en todo momento la peana móvil para desplazarse, considerada ya la “silla gestatoria” del pontificado.
El agravamiento de salud se percibió, sobre todo, durante el viaje en mayo a Azerbaiyán y Bulgaria. Se le vio sufrir al caminar, no pudo concluir de leer los discursos, la voz la tenía débil y respiraba con gran dificultad.
Sin embargo, la reducción de la agenda de trabajo y el reposo lograron lo que parecía imposible: Juan Pablo II se recuperó de tal manera que emprendió un fatigoso viaje de once días por América, que le llevó del 23 de julio al 2 de agosto a Toronto (Canadá), Guatemala y México.
CANONIZACIÓN Y DEFENSA DE LOS INDÍGENAS
En Toronto se reunió con más de medio de millón de muchachos en la XVII Jornada Mundial de la Juventud, en Guatemala canonizó ante más de un millón de personas al religioso de origen español Pedro de Betancur, el primer santo guatemalteco, y en México, donde fue acogido por millones de mexicanos, elevó a la gloria de los altares a Juan Dios, al que se le apareció en 1531 la Virgen de Guadalupe y que es el primer indígena proclamado santo.
Si durante el viaje a Azerbaiyán y Bulgaria tuvo que utilizar una plataforma para subir y bajar del avión, a su llegada a Toronto bajó la escalerilla por su propio pie, sorprendiendo a todos por su vitalidad, que se prolongó durante todo el viaje.
En Guatemala y México defendió a los indígenas y pidió fidelidad a la Iglesia Católica y en Toronto dijo que estaba “avergonzado y triste” por los casos de curas pederastas.
A mediados de agosto volvió por novena vez a su Polonia natal, donde fue acogido en Cracovia por más de dos millones de fieles y ante quienes pidió a la Virgen “fuerza física y de espíritu para poder cumplir hasta el final la misión” que le ha encomendado Cristo.
De regreso a Italia, volvió a la residencia de verano de Castel Gandolfo, donde permaneció hasta finales de septiembre.
De las vacaciones regresó caminando con normalidad —dentro de los límites de su edad y enfermedades— y con la voz más clara y fuerte.
Navarro Valls dijo a EFE que la mejoría no se debe a que se le haya cambiado de medicación, ni se le esté suministrando papaya, que contiene antioxidantes, como aseguran algunos medios.
“Nada de nuevas medicaciones. La mejoría se debe a que ha seguido un reposo racional. Esa es la clave del éxito”, dijo Navarro.
En enero de este año el Papa se reunió en Asís, la ciudad de San Francisco, con los líderes de doce religiones en la Jornada Mundial de la Paz, en la que los presentes se comprometieron a “jamás más violencia, jamás más guerra y jamás más terrorismo”.
También el ecumenismo recibió un fuerte empujón: por primera vez tras el cisma entre Oriente y Occidente de 1054, una delegación oficial de la Iglesia ortodoxa griega fue recibida en el Vaticano por el Papa, bajo los auspicios de la “plena comunión, que no significa absorción ni fusión, sino un reencuentro en la verdad”.
Durante este año Juan Pablo II canonizó al fundador del Opus Dei, el español José María Escrivá de Balaguer, en una ceremonia a la que asistieron más de 300,000 personas.
El Papa ya prepara un viaje, a finales del próximo mes de febrero, a Croacia y otro, a primeros de mayo, a Madrid, que será su quinto viaje a España y durante el cual proclamará cuatro nuevos santos españoles.
LOS ESCÁNDALOS DE PEDERASTIA
El Papa tuvo que afrontar los escándalos de abusos sexuales y de pederastia causados por obispos y sacerdotes de varios países, sobre todo en Estados Unidos, donde varios centenares de religiosos están acusados.
Llamó al Vaticano a los cardenales de EE.UU., ante quienes dijo que estaba “profundamente afectado” y subrayó que la pederastia es un “crimen y un pecado”. Aunque al principio desaprobó algunas medidas para castigar a los pederastas propuestas por los obispos estadounidenses, posteriormente el Vaticano aprobó varios de esos puntos.