Esperas prolongadas realizan los asegurados que solicitan servicios de salud en algunas Empresas Médicas Previsionales. Dentro de los que hacen larga espera están los menores.

Empresas Médicas, “las gallinitas de los huevos de oro”

El negocio de las Empresas Médicas Previsionales ha sido una mina de oro para pocos y una desgracia para muchos. Más de 300,000 usuarios del sistema, alrededor del 16 por ciento de la Población Económicamente Activa del país, tienen que seguir haciendo grandes gastos adicionales para suplir sus necesidades médicas, las que no logra cubrir […]

  • El negocio de las Empresas Médicas Previsionales ha sido una mina de oro para pocos y una desgracia para muchos. Más de 300,000 usuarios del sistema, alrededor del 16 por ciento de la Población Económicamente Activa del país, tienen que seguir haciendo grandes gastos adicionales para suplir sus necesidades médicas, las que no logra cubrir “el nuevo modelo de salud previsional”

Arturo Mcfields Yescas [email protected]

I DE II ENTREGAS
Es diciembre, el clima es más seco y polvoso. Las enfermedades respiratorias ya no sorprenden a nadie, menos a las enfermeras y a los hombres de blanco, que miran, con indiferencia, los cada vez más comunes casos de dengue, quebradora o rotavirus, que han poblado, bulliciosos, los pasillos de los hospitales.

Son las diez de la mañana y José Miguel Ruiz hace fila en la farmacia de una Empresa Médica Previsional (EMP). Aquí la gente ha pagado por adelantado y nadie recibe nada si no es con su comprobante del Seguro Social. Sin embargo, hay una fila agotadora y desesperante, de la que muy pocos parecen salir satisfechos con los medicamentos que les han podido dar.

José Miguel padece de diabetes y sufrió una leve parálisis facial. Esta última no aparece en la lista de 872 padecimientos que abarcan las actuales prestaciones del seguro social. Un mal que las empresas médicas no pueden tratar, incluso con el incremento del 30 por ciento —10 millones de córdobas adicionales— que han recibido este año, por parte del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

“Aquí han desmejorado la atención en lugar de mejorarla, tal vez será porque tienen más clientes, tal vez será porque dicen que les dieron más plata, yo tengo que ver después de aquí cómo resuelvo con mis medicamentos”, asegura José Miguel.

El doctor Larry Valladares, miembro de la Junta Directiva de las Empresas Médicas Previsionales y Gerente del Hospital Sumédico, señala que para incluir nuevas patologías en el listado de servicios que ofrecen las EMP hace falta plata y voluntad política por parte del la presidencia ejecutiva del INSS, para brindar una mejor cobertura a las enfermedades.

“Nosotros sólo ofrecemos lo que nos pasa el INSS. Ellos tienen su lista con todos los servicios, nos contratan y nosotros trabajamos. Obviamente que hacen falta muchas enfermedades a las que no se les da cobertura, pero eso no depende de nosotros, nos apegamos al contrato que el INSS nos manda”, subrayó Valladares.

SIN COBERTURA POR FALTA DE FONDOS

Por su parte, Jaime Fuentes Pereira, Gerente General de Salud Previsional del INSS, dijo que existen muchas enfermedades a las que no pueden dar cobertura por falta de recursos, y “sólo podríamos brindarlos aumentando las cuotas que pagan los empleadores, así podríamos aumentar el per cápita”.

En 1993 el per cápita que recibían las empresas médicas por cada afiliado era de más o menos 90, pero tras la insuficiencia que alegaron tener para cubrir la canasta de servicios a los usuarios, el Seguro Social les reajustó estos fondos en un 80 por ciento, es decir, en 169 córdobas.

Entre las patologías comunes para las cuales el seguro no brinda cobertura están los casos de odontología, cáncer, tratamientos vinculados al Sida y otros que, según el INSS, son demasiado caros.

“Hay para las complicaciones (enfermedades oportunistas) del Sida como diarrea y otros, pero no podemos cumplir con lo más caros que sabemos que son necesarios. El servicio ginecológico sólo se lo damos a las mujeres que cotizan, este servicio no se lo damos a las esposas de los cotizantes. En estos casos damos cobertura a todo lo referente a maternidad”, dijo Fuentes.

José Miguel Ruiz está preocupado. Las enfermedades significan gastos. Muchas veces ha tenido que ingeniárselas para comprar medicamentos, pero dice que “no hay de otra. Yo vengo aquí porque no puedo pagar un médico privado y porque supuestamente aquí me van a ayudar a salir del clavo, pero aquí es mentira que te van a dar los medicamentos y tratamientos que necesitás”.

LOS SUBSIDIOS, MISIÓN IMPOSIBLE

José Miguel ha tenido que ir a trabajar enfermo. Los subsidios son misión imposible. Según cuenta, cuando sufrió parálisis facial sólo le dieron tres días de reposo, pocas medicinas y ningún tratamiento.

“No me dieron subsidio, porque no hay, es imposible, ellos como dicen que pierden con los subsidios, nunca les gusta darle subsidio a uno, primero se muere la gente”, expresa Ruiz, mientras dibuja en su rostro una sonrisa de impotencia y toma con las dos manos las prescripciones médicas que acaba de recibir.

“Hay un montón de medicinas que el plan no cubre, las más caras, sobre todo, venimos aquí y esperamos que nos atiendan que se nos dé atención, porque es injusto que a uno le quiten reales todos los meses para después venir aquí y nadie responda al clavo que uno trae”, dijo Ruiz, quien debe retornar a su trabajo, porque pidió sólo unas horas, porque no le gusta perder el día laboral.

“Nosotros como empresas médicas previsionales, la mayoría de las veces damos subsidios a quienes llegan enfermos, muchas veces sin que nos lo soliciten. Otra cosa son los que llegan los lunes de goma y quieren que uno les dé unos días libres, ahí si hemos prohibido todo tipo de subsidios”, declara el doctor Larry Valladares, Gerente General del Hospital Sumédico.

Valladares explicó que a veces tienen pérdidas financieras, que se ven equilibradas al final del año, “a veces tenemos meses en que perdemos y otras veces casi no se reportan esas pérdidas, eso depende, lo bueno es que ahora el gobierno está cumpliendo con subir el per cápita. Martín Aguado (ex Presidente Ejecutivo del INSS) nunca subió el per cápita, y eso afectó a las empresas médicas”.

FUERA DE COBERTURA

Las explicaciones a los problemas son muchas y de diversa índole, pero los usuarios de la seguridad social viven inseguros.

El INSS ha renunciado a la indeclinable responsabilidad que le otorga la Constitución Política de velar por la seguridad social, según la cual “está obligado a prestarlos sin exclusiones, a mejorarlos y ampliarlos”.

Más de 53 enfermedades están fuera de la cobertura de las Empresas Médicas Previsionales, las que no brindan cobertura en muchas zonas rurales del país, porque no les resulta rentable. A pesar de esto, el INSS no ha presentado ninguna alternativa para suplir esta deficiencia.

El artículo 65 de la Carta Magna establece que “el Estado garantiza a los nicaragüenses el derecho a la seguridad social para su protección integral (no parcial) frente a las contingencias sociales de la vida y el trabajo”.

Sin embargo, los tratamientos dermatológicos o un simple examen de la vista están fuera del alcance de los planes de las EMP.

Ramiro López llegó enfermo, con altas temperaturas a una empresa médica y no fue atendido. La empresa médica dijo que no eran responsables de velar por su salud si no portaba su colilla del seguro. Los del seguro social dicen que no son responsables de esto, sino los empleadores, quienes todavía no reportan las cotizaciones para sus empleados, y el INSS dice que no es responsabilidad de ellos obligarlos a que paguen.

Actualmente, 308 mil personas son usuarias de las empresas médicas previsionales y se encuentran en situación similar a la del señor López.

Además:
VER GRÁFICO
Asamblea promulgará ley contra abusos de las EMP
El “negocio” de suministrar salud  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí