Leonel A. Marín McEwan
En la Biblia encontramos advertencias contra los falsos profetas y los falsos maestros “que vienen a vosotros como vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”, (Mateo 7:15).
Jesús habló de que “vendrán falsos mesías y falsos profetas; y harán grandes señales y milagros, para engañar a ser posible, hasta a los que Dios mismo ha escogido”, (Mateo 24-24).
A los falsos profetas se les reconoce por su doctrina falsa que es cualquier enseñanza, que es contraria a las doctrinas básicas de la palabra de Dios; muerte y resurrección de Jesucristo, la salvación por gracia por medio de la fe en Jesús, la condena eterna para quienes rechazan a Cristo y su nacimiento virginal.
Los falsos profetas gritan, no predican.
Finalmente, en Nicaragua hay religiosos metidos en política e inclusive diputados que son pastores de sus iglesias evangélicas (prohibido por la Constitución Política). Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.