- Las voluntades, las ideas y el deseo de ayudar a las mujeres del campo, unieron a un grupo de pastores evangélicos, quienes lucharon para concretar un programa de ayuda para amas de casa y empleadas domésticas de La Concepción
Lucía Vargas C./[email protected]
CARAZO.- Romper el esquema de la dependencia económica, motivó en varias mujeres, a emprender una aventura larga y llena de sacrificios, pero que al final resultó ser alentadora para las únicas seis que lograron llegar al final del camino, al concluir con el aprendizaje en corte, confección y manualidades. Estas mujeres proceden de la zona rural de San Caralampio, municipio La Concepción, en el departamento de Masaya.
En un acto hermoso, lleno de alabanzas y cantos al Creador, las jóvenes señoras recibieron sus diplomas por haber concluido un año en la “Escuela de Corte, Confección y Manualidades, El Mutualismo”, que se ubica en las instalaciones de la Iglesia de Dios, en ese municipio.
MANDATO DEL SEÑOR
Freddy Urroz Talavera, coordinador del centro, señaló que la idea de unirse nació de una demanda que les hizo el Señor a través de las oraciones, pues les pidió que “hicieran algo por los demás.” Urroz manifestó que fue ese mandato lo que incentivó al grupo de pastores a trabajar por las mujeres campesinas.
“Queremos fortalecer los hogares del campo,” señaló Urroz, tras explicar que la mujer debe tener la oportunidad de cambiar su vida y mejorar su condición de madre. Es por eso que se encaminó este proyecto donde se enseña manualidades, corte y confección, cocina, belleza y tejido”, apuntó.
DESEO DE SUPERACION
El esfuerzo por enseñar partió de la nada, pues comenzaron con una sola máquina de coser y hasta prestada, explicó Urroz. Sin embargo, el curso terminó este año, contando la escuela con cinco máquinas y aunque fueron 15 las mujeres que iniciaron, sólo 6 llegaron al final.
Las graduadas son del campo, trabajan la tierra para alimentar a sus hijos, pero además hay quienes estudian secundaria, primaria y hasta una joven que cursa estudios universitarios se sumó al esfuerzo de aprender. La idea es contribuir con la comunidad y dar instrumentos que les permitan llevar dinero al hogar, señaló Urroz.
DE TODO UN POCO
La escuela “El Mutualismo” ofrece a la población cursos de manualidades para elaborar piñatas, bordado a mano y tejido. La profesora Gilma Selva, encargada de esta área, señaló que durante el año fue posible dar clases de peinado, elaboración de bocadillos, recetas de cocina y otras manualidades.
El programa incluyó corte y confección, y al final las estudiantes elaboraron sus propios vestidos que lucieron en la promoción. Se abrió una clase de sastrería, dirigida por el pastor Félix García, pero esta clase no tuvo eco entre los varones, sin embargo se ofrecerá para este nuevo año.
PROYECCIONES
Freddy Urroz, coordinador de la escuela. explicó que ya tienen elaborado un proyecto de formación que abarca a la niñez, el cual tiene un costo de 6,000 dólares anuales, para lo cual gestionan con algunos organismos. La preocupación del equipo es que basados en un estudio se logró constatar que alrededor de 1,500 menores en edad preescolar y primaria no asisten a la escuela, por diversas razones.
El hambre es una de ellas, y la más poderosa, dijo el pastor, tras informar que la falta de ropa, zapatos y útiles escolares es la otra razón de peso. Señaló que van a impulsar en las iglesias evangélicas que apadrinen un niño, para apoyar este plan para el 2003.
Respecto a la alimentación, explicó que durante el año impulsaron un comedor que atiende a 50 niños los días viernes, sábado y domingo de cada semana, donde les brindan el almuerzo.
PLANES FUTUROS
Para el año venidero, el compromiso de este equipo de personas altruistas es impulsar un proyecto para niños de la zona, que consiste en crear un comedor infantil y un programa de becas para apoyar a 150 niños de educación primaria, informó Freddy Urroz, coordinador de la escuela.