- El fin del embargo no es la solución, sino acabar con la exclusión de sus ciudadanos en su propio país, declara Oswaldo Payá, fundador del Proyecto Varela
- Parlamento Europeo otorga al líder disidente el Premio Sajarov por la libertad de expresión, por sus esfuerzos pacíficos para democratizar Cuba
AFP
ESTRASBURGO, FRANCIA.- La solución del problema cubano no es el fin del embargo norteamericano y lo que hace falta es poner término a la exclusión que sufren los cubanos dentro de su propio país, estimó el martes el disidente Oswaldo Payá, que recibió el Premio Sajarov por la libertad de expresión del Parlamento Europeo en su sede de Estrasburgo (este de Francia).
Payá defiende que “esta situación en la que los cubanos y los norteamericanos no pueden comerciar, no pueden intercambiar libremente ni en el plano cultural ni en cuanto a viajes, termine, y para eso es necesario que caigan dos embargos”, declaró en conferencia de prensa.
Pero “el problema central (…) es que los cubanos siguen excluidos en su propio país y van a seguir excluidos después del (fin del) embargo”, explicó, poniendo como ejemplo que “Europa no tiene embargo con Cuba y los cubanos seguimos embargados dentro de Cuba”.
FIN DE EMBARGO NO DARÁ BENEFICIOS A CUBANOS
Si el embargo concluye, “preguntamos cómo vamos a beneficiarnos los cubanos si no podemos viajar libremente (…) si no podemos comerciar, si no podemos tener empresas en nuestro propio país, si hay un régimen de ‘apartheid’, de exclusión para los propios cubanos, si hasta en el campo administrativo no hay derechos, sino arbitrariedad”, reclamó.
“No vamos a decir ahora que el comercio y turismo norteamericano va a ser el factor de cambio, no vamos a americanizar la solución del problema cubano; es nuestra (…) no podemos aceptar (…) que el problema se traslade al derecho de los norteamericanos a poder hacer negocios en Cuba y poder viajar a Cuba como turistas”, defendió.
“EL GOBIERNO ES UNA MINORIA EXTREMISTA”
Preguntado por el peligro del protagonismo del movimiento en el exilio en Miami (Estados Unidos), ante un eventual cambio de régimen, Payá contestó: “No es a eso a lo que tenemos que temer. Nuestra diáspora es parte inseparable del pueblo cubano”.
“Sí existen peligros, existe un peligro que está ocurriendo ahora: Cuba está siendo minada, literalmente comprada y los cubanos ni siquiera se enteran, y no por Miami”, matizó.
“A ningún pueblo en tiempos de tiranía se le ha cuestionado tanto su relación con su exilio. ¿Que hay minorías extremistas? También tenemos extremistas en nuestro país, que es el gobierno. ¿Que hay quien tiene mucho dinero? Hay quien también tiene mucho dinero y todas las riquezas y están usurpando los recursos de nuestro pueblo valiéndose de la desventaja y la falta de derechos dentro de Cuba”, apuntó.
«USTED ES UNA ESPERANZA»
El opositor cubano Oswaldo Payá recibió el Premio Sajarov de libertad de pensamiento del Parlamento Europeo por defender “el diálogo para que haya un cambio en Cuba”.
“Usted representa para muchos cubanos lo que Andrei Sajarov en los años 80 para muchos ciudadanos soviéticos (…) la esperanza para muchos ciudadanos perseguidos por criticar el sistema oficial, usted defiende el diálogo para que haya un cambio en Cuba”, manifestó el presidente de la Cámara, Pat Cox, en su discurso previo a la entrega del premio en sesión plenaria.
Cox saludó el Proyecto Varela promovido por Payá en favor de un referéndum que conduzca a reformas democráticas por ser una “alternativa no violenta”, “dentro del marco jurídico y político” cubano y unir a la oposición interna.
Payá contestó asegurando que “han concedido el Premio Sajarov al pueblo de Cuba”. “Los derechos no tienen color político, ni de raza, ni de cultura, tampoco las dictaduras tienen color político, ni de derecha ni de izquierdas, son sólo dictaduras”.
Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), citó al padre Félix Varela, que pone nombre al proyecto, para quien “la independencia y la soberanía nacional son inseparables del ejercicio de los derechos fundamentales”, y a José Martí en su defensa de una democracia “con todos y para el bien de todos”.
Respecto al destino que dará a los 50,000 euros del premio, “lo emplearemos en sostener este proyecto” y “no para ofender ni agredir a nadie”, precisó, y rechazó que el proyecto Varela haya sido financiado desde fuera.
VOCERO DE LA CONCIENCIA HUMANA
Andrei Dmítrievich Sajarov (1921-1989) fue un destacado físico, el “padre de la bomba de hidrógeno soviética”. Posteriormente, se convierte en un importante activista disidente en la Unión Soviética. En 1970 funda el Comité de Moscú para la Defensa de los Derechos Humanos. En 1975, se le concede el Premio Nóbel de la Paz, a cuya ceremonia no se le permitió atender. El Comité del Nóbel le llamó un “vocero de la conciencia de la humanidad”. En 1980, es enviado a un exilio interno en castigo por sus actividades en pro de la democracia. En 1986, en la época de la perestroika de Mijail Gorbachov, se le permite regresar a Moscú. Su muerte, por un infarto, ocurrió el 14 de diciembre de 1989.
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