- Elliot Abrams, condenado por ocultar información al Congreso sobre el financiamiento a la Contra, se une al equipo de asesores presidenciales
Rolando Flores [email protected]
El diario New York Times se hizo eco de un controversial nombramiento en la Casa Blanca que no es ajeno a Nicaragua. Se trata del nuevo director presidencial de Asuntos para el Medio Oriente, Elliott Abrams.
Abrams llega a su nuevo puesto rodeado de una nube de controversia, ya que en 1987 se declaró culpable del cargo de ocultar información al Congreso norteamericano sobre los esfuerzos de la Administración de Ronald Reagan de apoyar a la Contra nicaragüense.
Abrams fue indultado por el ex presidente George Bush padre en diciembre de 1992. En ese momento, se dio por hecho que Abrams nunca volvería a tener influencia en la política nacional de ese país y menos a volver a pisar la Casa Blanca.
Ahora, no sólo Abrams ha regresado –aunque su nombramiento tendrá que ser confirmado por el Senado–, sino que está acompañado de un sinnúmero de personajes que estuvieron involucrados con el financiamiento de la Contra, explica el New York Times.
Ellos son John M. Poindexter, ex consejero de Seguridad Nacional del ex presidente Reagan, quien fue condenado en 1990 de cinco cargos de felonía, aunque los cargos fueron luego retirados. Actualmente, Poindexter dirige un proyecto del Pentágono destinado a obtener información sobre supuestos terroristas.
Asimismo, John D. Negroponte, fungió como embajador de Estados Unidos en Honduras en el período que la Contra recibió ayuda a través de ese país, pese a una ley norteamericana que lo impedía. Negroponte es ahora embajador ante las Naciones Unidas.
Finalmente, el New York Times hace referencia a Otto J. Reich, quien fue acusado de dirigir una campaña de propaganda encubierta en contra del gobierno de Nicaragua, también en ese mismo período. Reich es ahora enviado especial del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.
EL ETERNO CONFLICTO ISRAELÍ
La selección de Abrams lo coloca en el centro de una de las más fuertes disputas en Washington: el conflicto entre israelíes y palestinos, señala el diario neoryorquino.
La elección ha sido aplaudida por aquellos que han criticado a la Administración Bush de ser demasiado dura con Israel y tener demasiadas deferencias hacia los palestinos.
Un oficial del gobierno Bush dijo, según el New York Times, que la ascensión de Abrams ha creado “seria consternación” en el Departamento de Estado, pues se piensa que él impedirá los esfuerzos del Secretario de Estado Colin Powell de trabajar con los países europeos para presionar a Israel a adoptar un calendario que lleve a la creación de un estado palestino en los tres próximos años.
Sin embargo, oficiales de la Casa Blanca también defendieron su nombramiento.
“Todos tenemos una enorme confianza en él”, señaló al New York Times el funcionario presidencial. “Él no es únicamente un buen manager, es una importante fuerza intelectual en muchas áreas de la política internacional. Cualquier controversia que haya habido en el pasado, quedó en el pasado”, concluyó.