Reuters
CARACAS.- Las actividades de refinación y los embarques petroleros de Venezuela, quinto exportador mundial de crudos, sufrieron recortes e interrupciones el jueves, en el cuarto día de un paro general para presionar al presidente Hugo Chávez a que deje el poder.
El complejo refinador Amuay-Cardón, uno de los más grandes del mundo y con una capacidad de producción de 940,000 barriles por día (bpd), redujo su producción hasta 150,000 bpd, dijo a Reuters un portavoz de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Las operaciones de refinación y procesamiento de crudo del complejo, en el occidental estado Falcón, fueron afectadas por los bajos niveles de suministro de gas natural y los masivos retrasos en el cargamento en los puertos petroleros del país, uno de los mayores proveedores de crudo de Estados Unidos.
“Procesan 940.000 (barriles diarios). En el mejor de los casos están en 150,000 (…) en las dos refinerías”, dijo el portavoz de PDVSA.
En tanto, los despachos de crudo de los cuatro puertos de la estratégica área de producción del occidental Lago de Maracaibo, en el estado Zulia, están paralizados, según operadores navieros.
La situación es similar en la mayoría de puertos petroleros del país, destacando los de Amuay-Cardón y Puerto La Cruz, agregaron.
Varios capitanes de la flota de tanqueros de PDVSA se unieron a la huelga el jueves, produciendo una interrupción en los despachos de crudos y productos en los puertos del país, algunos de los cuales ya estaban paralizados desde el miércoles.