Zoila Navarro F.
Es censurable la toma violenta de LA PRENSA en días pasados, pero también es censurable, como muchos piensan, que un poder desde dentro estaba induciendo a todos los periodistas rehenes a acusar por una sarta de delitos al señor Tirso Moreno. Cuesta pensar que ya LA PRENSA, no se acuerda o no le encuentra mérito a la gallarda Resistencia Nicaragüense, otrora organización desde la cual luchó por la Patria ese comandante “Heriberto”. Será que en el afán de hundir a una persona y sus adláteres, no pueden tener un poco de comprensión para un desmovilizado de guerra, que pudo haber actuado por el trauma y las secuelas de la misma. ¿Ya se les olvidó como hace diez años, el gobierno de turno, campantemente amnistió a Frank Ibarra (otro desmovilizado de guerra del Frente), por el premeditado, cobarde y atroz asesinato del Dr. Arges Sequeira M. y lo de Pedro “El Hondureño”?
Ojalá que doña Violeta, otrora tan magnánima, y el Ing. Bolaños recuerden la gesta de la Resistencia, y aboguen para que este señor Moreno pueda alcanzar una amnistía o indulto.
Los que se están refocilando y sacando réditos son los que en los ochenta irrespetaron y atacaron a la Iglesia a sus anchas, llegando hasta el terrible y vergonzoso sacrilegio cuando la primera venida de Su Santidad Juan Pablo Segundo a nuestra Patria. Escribía Rubén:
“La cruz que nos dejaste padece mengua
y tras encanalladas revoluciones,
la canalla escritora mancha la lengua,
que escribieron Cervantes y Calderones.