- Persisten pláticas con Panamá
y México
María Antonia López M. [email protected]
Los productores de carne de Nicaragua podrían alcanzar acuerdos para normalizar las exportaciones de ese producto a Panamá y México, países donde han encontrado serias limitaciones pese a los acuerdos internacionales registrados desde años atrás, expresaron representantes del sector.
Durante la tercera reunión de la Federación Centroamericana del Sector Cárnico Bovino (FCASCB), que hoy concluye en el hotel Barceló Montelimar, los representantes de la región analizaron los problemas que enfrentan como sector, y uno de ellos está ligado a las restricciones para la introducción del producto nicaragüense.
El caso de Panamá, ha sido uno de los más difíciles de tratar, pero posiblemente alcance solución, mediante el diálogo permanente entre los productores. Sergio Anguizola, presidente de la Federación de Ganaderos de ese país, dijo que estos tratados deben permitir finales felices, sin afectar las economías agropecuarias de las republicas centroamericanas.
“Nicaragua ha estado enviando carne a Panamá, pero de lo que se trata es de no afectar ninguna economía, hay que buscar un punto medio, y conversando se puede llegar allí”, afirmó Anguizola.
De manera extraoficial se supo que en la próxima semana representantes de ambos gobiernos estarán reunidos en Panamá para definir una cuota recíproca. “Se trata de no crear una guerra de precios, y evitar daños en la industria ganadera”, agregó Anguizola.
El presidente de la Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagán), Humberto Sánchez, confió en que Panamá cambie su posición con una visión más amplia concertada desde la FCASCB, pero negó que las exportaciones actuales sean normales.
Según Sánchez, es necesario definir con el sector industrial de la carne, la cantidad exportable hacia Panamá conforme a la matanza diaria nicaragüense.
En tanto Alfredo Marín, representante del Matadero San Martín, de Nicaragua, dijo que las exportaciones hacia el país canalero han llegado en cantidades marginales. Consideró que mientras el país no ejerza presiones contra los que afectan su actividad comercial, difícilmente se podrán superar los problemas de mercado.
A juicio de Marín, Nicaragua debería frenar las importaciones más sensibles a los panameños, y de esa manera evitar que se obstaculicen las exportaciones de carne a ese país.
MÉXICO LLENO DE CARNE DE EE.UU.
El otro problema se presenta con el país azteca; Andrés Piedra, de la Confederación Nacional Ganadera de México, explicó que enfrentan serios problemas de precio en la carne local, tras la apertura comercial con Estados Unidos desde 1996.
“En el último año importamos casi 420 mil toneladas de carne y eso nos implica el desplazamiento de nuestra producción nacional, tenemos un inventario de 20 millones de cabezas con una producción de seis millones anuales, exportando un millón 200 mil cabezas”, detalló Piedra.
Eso les ha dejado una rentabilidad muy baja, obligando a muchos ganaderos a retirarse. Los mexicanos no tenían experiencia para establecer condiciones favorables.
A estas alturas el país azteca ha firmado acuerdos de complementación económica y Tratados de Libre Comercio con los vecinos del sur, que en el caso de Nicaragua está vigente desde julio de 1999.