- Familia del fiscal Julio Centeno es investigada, pues según Enacal pagan consumos mínimos, sin embargo, ellos muestran facturas hasta por
cinco mil córdobas
Noel Hernández Ramos [email protected]
Los sectores residenciales más exclusivos de Managua se encuentran en la mira de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), para comprobar si unos 200 usuarios detectados por el sistema comercial, como irregulares, pagan debidamente sus facturas.
Alberto Avellán, Gerente General de Enacal, informó que la empresa está detectando a través del sistema de informática a aquellos usuarios que de alguna forma están conectados ilegalmente o con medidores dañados.
“Con ese listado estamos haciendo una revisión de los que obviamente tienen un metro cúbico de consumo, lo cual es imposible, sobre todo en aquellos hogares que sabemos que son lugares con ingresos altos”, dijo.
En ese sentido, expresó que las revisiones se están haciendo en sectores como Carretera a Masaya, Las Colinas, Altos de Santo Domingo y Villa Fontana, entre otros.
FAMILIA CENTENO ENTRE LOS INDAGADOS
Entre los clientes sujetos de revisión se encuentra la familia del fiscal Julio Centeno, que en febrero de este año solicitó la instalación de nueve medidores de agua en igual número de propiedades, y cuyas facturas aparecen hasta la fecha con cobros mensuales de 13.56 córdobas cada una. El caso es investigado actualmente por Enacal.
La noticia tomó por sorpresa a Leonardo Centeno, que en representación de la familia dijo que se trata de una mala interpretación del caso, y que detrás de él hay una intención política.
Avellán indicó que la empresa de agua no puede afirmar si ha habido un error en el sistema de facturación o si hubo algún fraude por parte de la familia Centeno.
Dijo que el sistema comercial apenas detectó los pagos de 13.56 córdobas mensuales por medidor, por esa razón dijo que se envió a hacer una auditoría de los medidores en la propiedad para dar una resolución hoy.
INSTALAN MEDIDORES, PERO NO LOS CONECTAN
Centeno manifestó que originalmente la propiedad tenía dos medidores que suministraban agua a cada una de las viviendas que ahí se encuentran, pero al desmembrarla legalmente entre los familiares se solicitó a Enacal que instalara un medidor en cada casa.
“Sin embargo, los medidores nunca los conectaron, pero los dos medidores principales siguieron pagando el agua que todo el mundo consumía”, dijo.
Centeno mostró las facturas que pagan por el consumo que registran los dos medidores, las cuales reflejan cobros de tres mil, cuatro mil y hasta cinco mil córdobas. El resto de recibos de 13.56 córdobas son por el cobro del agua que no pasa a través de ellos, agregó.