- Autohoteles y moteles son considerados por sus dueños como un negocio rentable
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
A pesar de la dura crisis que atraviesa el país, los autohoteles o moteles son negocios altamente rentables, donde la atención y la calidad del servicio se convierten en aliados permanentes del empresario para conquistar a su clientela.
Así lo confirmaron propietarios de varios establecimientos, quienes están seguros de que son empresas que deben brindar al cliente un mejor servicio para enfrentar a la vasta competencia.
Independiente de la ubicación de los negocios, todos los entrevistados coincidieron en que en los últimos años este segmento ha mejorado.
En algunos locales las ganancias crean la posibilidad de poder mejorar la actividad construyendo nuevos cuartos o bien remodelar los ya existentes. Este es el caso de Rodolfo Chamorro, gerente propietario de “La Sabana”, autohotel que inició operaciones en 1988 con ocho habitaciones y que hoy cuenta con 34.
Chamorro pretende remodelar la infraestructura del edificio en el corto plazo, especialmente mejorará la fachada del negocio, pues a juicio de este empresario esto dará mayor realce y una mejor presentación al negocio.
“Nosotros somos de la idea que hay que adaptar el negocio a la realidad nacional y por tal razón tenemos para todos los gustos. Tenemos cuartos buenos, bonitos y baratos”, agregó.
De igual manera, Rómulo Reyes, gerente propietario del motel “Marrele”, el que está operando desde 1969, empezó con tres habitaciones, hoy cuenta con 52. Y en la actualidad está construyendo 15 habitaciones más para ampliar la oferta de cuartos en el motel.
OPCIONES PARA TODO BOLSILLO
Los empresarios dedicados a este negocio están conscientes de que la crisis económica es un punto en su contra, pero aseguran que cada quien se las ingenia para presentar tarifas y modalidades diferenciadas adecuándolas a la realidad nacional.
“En este negocio trabajamos con personas, usted sabe, es por eso que tratamos de ofrecer algo diferente. Para ello hemos establecido diferencias en base al nivel de clientela”, indicó Rodolfo Chamorro, gerente propietario del autohotel “La Sabana”.
La seguridad y la higiene en cada uno de estos establecimientos es fundamental, asegura David Flores, gerente propietario de los autohoteles “La Estancia” y “El Encuentro”.
Flores, quien se inició en el negocio en 1987 estableciendo primeramente el autohotel “El Encuentro” y comprando posteriormente “La Estancia” en 1999, considera que el negocio “es altamente rentable”, pero que, sobre todas las cosas, la seguridad que se le brinde al cliente en el lugar y la higiene del mismo son elementos primordiales para poder mantener su clientela.
“Creo que nosotros, los autohoteles, realizamos una función social para con la población, pues la gran mayoría de personas hoy en día deciden llevar una vida marital mucho antes de casarse y nosotros somos una opción segura en donde estas personas pueden estar y convivir por un momento”, explicó.
TENDENCIA ES AL CRECIMIENTO
Datos proporcionados por el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), señalan que como actividad económica los negocios conocidos como autohoteles tienen una tendencia al crecimiento.
Martha Luz de Barrios, responsable de inversiones del Intur, explica que el Departamento que ella atiende se dedica especialmente a promover el desarrollo de hoteles vinculados al sector turismo, sin embargo en ocasiones recibe proyectos que están meramente relacionados con la actividad de autohoteles, los que no gozan de los incentivos establecidos en la Ley 306.
“Cuando esto pasa tenemos que regresar el proyecto a su propietario, porque son negocios que no son beneficiados por la Ley de incentivos para la industria turística”, explicó.
Carmen Zapata, responsable del Departamento de Empresas y Actividades Turísticas, explicó que el Intur está encargado de clasificar a los autohoteles y moteles en categorías de una a cuatro estrellas, en donde están registrados los negocios de 15 habitaciones o más.
Zapata explicó que, según los estudios realizados por el Intur a nivel nacional, la gran mayoría de moteles existentes se ubican en la categoría de moteles de tres estrellas.
Aunque en ese momento Zapata no pudo especificar cuántos moteles estaban registrados a nivel nacional, sí pudo señalar que a nivel de Managua están registrados once moteles con categoría de una a tres estrellas. Y explicó que en el caso de los departamentos existen aproximadamente entre dos y tres de este tipo de autohoteles.
Zapata aseguró que el Intur realiza inspecciones periódicas (cada tres meses) en los moteles para asegurarse que presten las condiciones requeridas por esta institución.
NO SE ESCAPAN A LOS IMPUESTOS
Los autohoteles y moteles son negocios que no son beneficiados por la Ley de Incentivos al Turismo, por tal motivo están obligados a pagar las matrículas de operación a la Alcaldía, a la Policía, al Intur y al Ministerio de Salud.
Asimismo son retenedores del Impuesto General al Valor (IGV), están obligados a aportar el uno por ciento a las alcaldías, a pagar el Impuesto sobre la Renta (IR) y no son exonerados cuando importan algún material para su negocio.
ALTOS COSTOS
Los propietarios de autohoteles aseguran que los costos en energía y agua, dos insumos básicos en la operación de este tipo de negocios, son “extremadamente” altos, lo que no deja de golpearlos económicamente y que en muchos de los casos limita el desarrollo de estas empresas. Pues en ocasiones tienen que abstenerse de realizar algunas mejoras en sus negocios, debido a los “altos costos”.
David Flores, gerente propietario de los autohoteles “La Estancia” y “El Encuentro”, explicó que los costos de agua y energía suman hasta el 60 por ciento de los costos totales de los autohoteles. Lo que los pone en una situación difícil.
“Nosotros para ahorrar energía hemos tenido que cambiar el sistema de aires en los cuartos y tenemos el cuidado continuo de estar apagando las luces en las habitaciones”, indicó Flores.
De igual manera, Rómulo Reyes, gerente-propietario del motel “Marrele”, coincide en que el servicio de agua potable y energía eléctrica son “sumamente altos”.
A Rodolfo Chamorro, gerente propietario de “La Sabana”, esta situación lo conllevó a construir su propio pozo artesiano de donde él saca su consumo de agua diario, disminuyendo así sustancialmente sus costos de operación.