- Para la actriz, en este momento de su vida la familia es lo más importante. Aunque el cine ocupa un espacio importante. Recientemente prestó su voz para dar vida a Margalo, en el filme “Stuart Little 2”. Para ella esta experiencia fue bastante difícil… “le pedí a la productora que me despidiera porque no sabía cómo hacerlo” …entérate de mayores detalles en esta entrevista
Fabián W. Waintal
No todo es cine en la vida de Melanie Griffith. Especialmente cuando la encontramos a un paso de tomar un destino completamente diferente “Viajó a Calcuta por la obra de caridad de una fundación que dirige Penélope Cruz”, donde buscan sacar de la calle a los chicos pobres. Pero dejando atrás la buena causa, la entrevistamos en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills, para hablar sobre sus dos grandes amores: el cine y la familia.
Amor, como el que lleva grabado en el brazo, con el tatuaje de un enorme corazón rodeando el nombre que tanto le interesa: Antonio. Claro. Por “Antonio Banderas” que hoy está tan lejos “fue a Buenos Aires, para filmar una nueva película ‘Imaging Argentina’ pero no estamos divorciados ni nada parecido”. Y aclarando cualquier malentendido, asegura haberse reencontrado para el cumpleaños que juntos festejaron con un día de diferencia el 9 y 10 de agosto (ella 45, él 42).
¿Compite con Antonio Banderas o hablan sobre cuál de sus películas llega a los primeros 40 millones en las recaudaciones, cuando los dos tienen en cartel, películas diferentes? Pregunto porque Antonio estrenó ‘Spy Kids 2’ con apenas dos semanas de diferencia de su película ‘Stuart Little 2’.
Para nada discutimos quién de los dos gana más. Si cualquiera de nuestras películas va bien, a nosotros también. Pero lo bueno es que nuestros hijos nos tuvieron a los dos con películas dedicadas para ellos. No les falta con qué jugar.
¿Lleva a sus hijos a todas las películas que hace?
No creo que sería apropiado llevarlos a ver ‘Body Double’, pero sí los llevé a ‘Stuart Little 2’, donde le puse la voz al personaje del pajarito Margalo. Stella, mi hija menor, la vio y también mi hija de 12 años, Dakota. Les encantó, aunque creo que les gustó más el gato Snowbell que mi personaje de Margalo. Pero les gusta el cine y eso es lo bueno.
Melanie Griffith habla bastante español, y tratando de librarse del marcado acento, suena muy dulce cuando lo intenta “Voy mejorando, pero tengo que practicar más”, cuenta, mientras comenta que hace lo imposible para que su hija Stella no olvide el idioma que tanto ama. “Tenemos una ‘nanny’ que sólo le habla en español y también viajamos a España por lo menos una vez al año”, aunque ya desistieron de la idea original de criar sus hijos en España, para quedarse a vivir definitivamente en la gigantesca mansión de 20,000 pies cuadrados y seis dormitorios, que compraron hace muy poco, en pleno Hollywood, después de dejar la otra casa que le estaban alquilando a otra estrella de cine, Michelle Pfeiffer.
¿Hubo alguna vez una barrera de idioma en su matrimonio, por su inglés y el español de Antonio Banderas?
En casa siempre hablamos inglés. Nunca español. Pero hubo un tiempo en que tuvimos bastantes malentendidos. Es que Antonio vino a Estados Unidos sin saber una palabra de inglés, pero mejoró muchísimo.
¿Y las culturas diferentes favorecen la relación?
A lo mejor, somos completamente opuestos con Antonio, pero al mismo tiempo muy similares. La mujer, en la tradición española es muy sumisa al principio, aunque se torne un matriarcado con el paso del tiempo. Pero con nosotros funcionó bastante bien.
El tatuaje con el nombre “Antonio” demuestra que la relación funciona perfectamente, aunque Melanie Griffith haya pasado por otras relaciones que no funcionaron igual. De hecho se casó tres veces y tiene un hijo de cada matrimonio: Alexander (Steven Bauer); Dakota (Don Johnson) y Stella (Antonio Banderas).
El primer amor surgió siendo muy joven, con apenas 14 años, cuando su madre, la actriz Tippi Hedren (famosa por la película ‘Los Pájaros’, de Alfred Hitchock) protagonizó ‘The Harrad Experiment’ (1973) con Don Johnson.
Cuatro años después de convivir bajo el mismo techo, Don y Melanie se casaron. Y mientras él protagonizaba el éxito de la serie de televisión ‘Miami Vice’, Melanie recibía su primer nominación al Oscar por la película ‘Working Girl’ (1988), para reencontrarse los dos en el cine con la película ‘Paradise’ (1991), mientras en la vida real compartían la misma adicción por el alcohol y las drogas.
La relación también tuvo una separación en el medio, con nuevo casamiento. Fue en 1987, cuando Melanie se casó y se divorció al poco tiempo de Steven Bauer, antes de volver a reconciliarse con Don Johnson, aunque terminaron divorciándose definitivamente en 1995.
Ese mismo año, el cine y el amor se volvieron a cruzar una vez más, cuando filmando ‘Two Much’ conoció y se enamoró completamente de Antonio Banderas. “Fue amor a primera vista”, asegura ella, dejando atrás no sólo a Don Johnson sino también el alcoholismo y aquel particular estilo de vida, para formar con Banderas, la familia que tanto se preocupa por conservar.
¿Cuando usted o Antonio Banderas acepta hacer una película como “Stuart Little 2” o “Spy Kids” tiene que ver en la decisión el hecho de que sus hijos estén en edad para verlos y disfrutarlos?
Sí, claro. Hay varios factores. Los amigos que están involucrados y también, mi hermano había trabajado en la primera versión de ‘Stuart Little’, como el diseñador de producción. Además, yo tampoco había hecho algo así, antes. Pero mis hijos habían visto “Stuart Little” como 300 veces, porque a Stella le encantó. Así que sí la hice por mis hijos. Especialmente, por Stella.
¿Sus hijos también reciben gratis todos los juguetes que se fabrican por las películas infantiles?
Sí. Ahora, por ejemplo, sacaron el merchandising de “Stuart Littleæ, y hay un pajarito Margalo que al apretarlo, dice con mi voz cosas como “La vida es una aventura, golpear a la puerta es una aventura”. Mi hijo mayor de 17 años no lo puede creer.
¿Es verdad que casi la despiden cuando agregó la voz del personaje animado Margalo en “Stuart Little 2”?
¡Sí! A mí me encantó el personaje que hice en “Stuart Little 2”. Pero en cierto momento le pedí a la productora, Lucy Fi- sher, que me despidiera porque no sabía cómo hacerlo. El director Rob Minkoff estaba frustrado conmigo y yo a él no lo conocía muy bien. Habíamos trabajado por más de un año, saliendo y entrando, una y otra vez. El estudio decía: “No, no, es demasiado dura”, y tenía que volver y hacer el personaje más serio. Pero después decían “No, es demasiado dura”, y volvía para hacerlo más dulce. Encima, después cambiaron los diálogos…
¿Tan difícil le resultó agregar solamente la voz a un personaje?
Ahora que sé hacerlo es fácil, pero al principio no. Es muchísimo más difícil que actuar. Fue increíblemente difícil. Yo pensé que iba a ser súper fácil… Pero mi voz es madura. ¿Cuántos años puede llegar a tener un pájaro? ¿Ocho? No es como un personaje de película, una persona. Y además, cuando le agregas la voz, tampoco hay nada para ver, porque dibujan recién cuando me ven delante de la cámara, con las expresiones y actitudes. Por eso Margalo aplaude tanto, porque así soy yo. Me reconozco cuando lo veo. Es lindo y divertido, también.
¿Con más de 50 películas filmadas, puede vivir con lo que gana por las repeticiones de las películas que pasan en televisión o las ventas de DVD?
¿Sabes cuánto me pagan mensualmente por “Working Girl”, por ejemplo? No lo sé exactamente, porque lo maneja mi contador, pero probablemente sea $1.65. Nada más.
Pero últimamente aparece todo el tiempo en televisión o cable con sus viejas películas. En el mismo día pasaron en televisión, las películas “Shining Through” y “Pacific Heights”.
Lo sé. Creo que el mismo día pasaron “A Stranger Among Us”. Alguien me dijo que estaban pasando mi vida en retrospectiva, porque deben creer que estoy muerta (riéndose). Ya van varias veces que muestran como tres películas mías en un mismo día.
¿Para las versiones que salieron en DVD agregó comentarios suyos?
Lo hice para “Body Double” y “The Bonfire of the Vanities”. Es bastante difícil, porque uno tiene que retroceder en el tiempo. “Body Double” la filmé hace 14 años. Cuando salió el DVD, mi esposo estaba filmando con Brian Di Palma, que había dirigido las dos películas, así que no tuve demasiada opción. ¿Cómo me iba a negar?
¿Mantiene una amistad con directores del calibre de Brian Di Palma, también detrás de las cámaras?
Sí. Por ejemplo, conocí a Brian Di Palma cuando uno de mis ex esposos, Steven Bauer, el padre de mi hijo mayor, estaba filmando “Caracortada” con él. Lo conocía, porque juntos jugábamos Trivia Pursuit, todos los fines de semana. Nos reuníamos porque ninguno iba en ese entonces a Alcohólicos Anónimos, así que jugábamos Trivia Pursuit. Fue durante uno de esos juegos que Brian comentó que para “Body Double” quería contratar una reina de cine porno. Y yo le pedí que me dejara leer el guión y me pareció que podía hacerlo. Trabajar con él fue una verdadera lección de cine. Porque él está en todo, además impresiona la forma en que mueve la cámara o el modo en que filma… Después volví a trabajar con él en “Bonfire of the Vanities”.
¿La próxima película será interpretando a la esposa de Frank Sinatra, Barbara Marx?
Si la Señora Sinatra está de acuerdo con que yo la interprete, lo haría. Pero definitivamente tengo que pedirle permiso. Y lo hago, porque yo ya tengo 45 años, y si a alguna jovencita de 22 se le ocurre hacer de Melanie Griiffith, más vale que me venga a preguntar primero, si me parece bien.