Rina Isabel Ñuwel Baquedano, desesperada, pedía a los vecinos del cementerio que no se opusieran a la exhumación del cadáver de su sobrina.

Pandillas ni a los muertos respetan

Agreden y asaltan a las personas que acompañaban el sepelio de una niña Carlos Martínez Morán [email protected] El triste drama que le ha tocado vivir a la familia de una niña fallecida por dengue hemorrágico, se ha convertido en una horrible pesadilla que parece no tener fin. La niña fallecida, Reina Jailing Ñuwel, perdió la […]

  • Agreden y asaltan a las personas que acompañaban el sepelio de una niña

Carlos Martínez Morán [email protected]

El triste drama que le ha tocado vivir a la familia de una niña fallecida por dengue hemorrágico, se ha convertido en una horrible pesadilla que parece no tener fin.

La niña fallecida, Reina Jailing Ñuwel, perdió la batalla frente a la terrible enfermedad después de una dolorosa agonía el sábado pasado en el Hospital La Mascota.

Por falta de recursos económicos sus familiares decidieron sepultarla la tarde del domingo en un cementerio rural conocido como “Descanso Eterno”, situado al este del barrio Salomón Moreno, en el Reparto Schick.

Mientras la niña era trasladada a su última morada, un grupo de jóvenes de la pandilla “Los Perros” agredió a varias personas que acompañaban a la familia en el cortejo fúnebre.

Pero, además, los pandilleros lanzaron amenazas y provocaciones porque aparentemente no estaban de acuerdo que en ese cementerio se enterrara a alguien que no era del barrio.

La fallecida fue sepultada a toda prisa, al extremo que sus familiares no tuvieron tiempo ni para darle una última mirada, ante la presencia amenazante de los pandilleros que tenían atemorizado a todo el cortejo.

ROBAN AL CHOFER DE CARRO FÚNEBRE

La osadía e irrespeto de los pandilleros llegó a tal punto que uno de ellos obligó al conductor del vehículo fúnebre a entregar su reloj y otras pertenencias, según informó la señora Rina Isabel Ñuwel Baquedano, tía de la niña fallecida.

Ñuwel Baquedano manifestó que su familia decidió desenterrar el cadáver de la niña y sepultarlo nuevamente en otro lugar por temor a las amenazas de los pandilleros, quienes le aseguraron agredir a cualquier persona que llegara a la tumba de la criatura.

Entre sollozos, la tía de la fallecida explicó que por falta de recursos decidieron sepultar a la niña en ese cementerio rural y no en el Oriental.

POLICÍA CUSTODIA

Reina Isabel Ñuwel Baquedano y algunos familiares se presentaron con apoyo de la Policía Nacional con el propósito de exhumar el cadáver de la niña para trasladarlo al Cementerio Oriental, donde le donaron un terreno a los familiares, pero mientras realizaban la excavación los vecinos de ese lugar manifestaron su inconformidad con esta decisión.

Mientras familiares de la occisa trataban de convencer a los inconformes de la decisión de llevarse el cadáver, algunos jóvenes del lugar se preparaban para impedirlo.

Hasta la hora de nuestro cierre, el cadáver de la menor permanecía sepultado en el cementerio “Descanso Eterno”, mientras sus familiares agilizaban gestiones para trasladarlo al Cementerio Oriental.  

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