Anakarla Cantarero Malespín*
Recientemente nos reunimos algunas mujeres de empresas a compartir sobre distintos tópicos de nuestro quehacer cotidiano y decía Hellen, una amiga muy apreciada de Argentina: “Sé lo más productiva posible en cada momento de tu vida”, y creo como ella que de todos los consejos relativos al éxito que podamos recibir éste es el más efectivo.
Y esto no significa que deberíamos convertirnos en unos maniacos del éxito. Me gusta compartir un tiempo con mis amigos, me gusta salir de compras, ir al cine, mirar la TV en casa. En realidad no se trata de que abandone todo eso. Creo que ser exitosa significa tener más tiempo para estar con los amigos o ir de compras. Y ser productiva no significa, necesariamente, trabajar como una maníaca.
Entonces ¿qué significa ser productiva? Bueno, depende. ¿Cuáles son sus objetivos y, más importante aún, cuál es su visión, el gran escenario de su vida? Pasar tiempo con los amigos o en compañía de un buen libro, también puede ser muy productivo. Nos alimenta con conocimiento, relax e inspiración.
Sin embargo, muya menudo lo más productivo es lo que no nos gusta hacer. Y es aquí cuando las diferencias entre “ganadores” y “perdedores” se hacen más obvias.
Los “ganadores” son capaces de concentrarse y llevar a cabo lo que necesita ser hecho, independientemente del humor del día. Por otro lado, los “perdedores” pocas veces se concentran en discernir lo que es productivo, y debe ser hecho, de lo que no es.
Hay una forma muy sencilla de concentrarse en las cosas que son productivas en la vida de cada uno. Cada tarde, al final de la jornada, escriba las 6 cosas más importantes que tiene que hacer al otro día. Simplemente tome una hoja de papel y escriba “Cosas para hacer mañana” 1, 2, 3, 4, 5, 6. No entre en pánico si piensa que es absolutamente necesario hacer 25 cosas. Si su trabajo está tan retrasado liste todas las tareas en una hoja separada y luego elija sólo las 6 más importantes. Mi primera lista ocupó como 3 páginas de oficio.
Ahora es necesario categorizar las tareas, numérelas. Tenga en cuenta de separar lo urgente de lo importante, habitualmente corremos detrás de lo urgente, y lo importante, aquello que constituye el corazón de nuestros negocios, queda enterrado por lo urgente.
Comience por la tarea más importante, que habitualmente es la más difícil, ésa será la que tendrá que hacer primero al otro día, asígneles prioridades y termine con la más fácil.
Es sorprendente la habilidad que tenemos para empezar la más fácil, la más difícil la vamos dejando para más tarde, no la solucionamos y nos vienen sentimientos de culpa.
En cambio cuando comenzamos por la más difícil, la historia es completamente diferente. Después de que terminamos con el primer ítem, la sensación de satisfacción nos impulsa a continuar con las demás. Aún si no pudo terminar con todas las tareas que se había propuesto para ese día, habrá solucionado una realmente importante, lo que contribuirá a aumentar su autoestima. Cada tarde continúe preparando su lista de las 6 cosas más importantes para hacer.
Este es un excelente recurso para mejorar su autoestima y el manejo eficiente del tiempo. Notará como se irán simplificando las cosas, experimentará menos estrés porque cada vez le quedarán menos cosas pendientes. Confiará más a menudo en sus habilidades y pronto dispondrá de más tiempo libre para hacer esas cosas para las cuales nunca imaginó encontrar tiempo.
* Directora General Grupo Excelencia, Consultores en Nicaragua.