Justo Jiménez Romero
Soy un hombre de setenta y cuatro años. El pasado mes de junio tramité mi jubilación por incapacidad, pues fui operado de hernia de la ingle. Sin embargo recibí la noticia de la Junta que analiza estos casos, de que no satisfago los requisitos para obtener la pensión, porque tengo un total de 664 cotizaciones, o sea sólo el 90 por ciento del total requerido. Y me sugieren completar las cotizaciones necesarias para poder recibir la pensión del INSS.
A mi edad no se puede conseguir empleo, pues los empleadores precisan de gente joven. A lo largo de toda mi vida nunca obtuve ningún beneficio del INSS, lo que es fácilmente comprobable en mi expediente que se encuentra en blanco.
Me siento agraviado, pues todo el tiempo jugué limpio y esperaba igual de esa institución, ya que no obstante los argumentos de la citada Junta, estoy seguro de haber aportado todas las cotizaciones que me correspondía.
Gran parte de mi vida trabajé para los señores Reynaldo Téfel (Dicegsa) y F. Sarria y Compañía, en esta última empresa alrededor de 13 años. He escuchado que durante la administración del Sr. Téfel en el INSS, a los asegurados más antiguos les borraron dos años de cotizaciones para distribuir ese dinero entre personas que nunca aportaron nada y que hoy gozan de una lucrativa pensión.
Si tuviera 20 años menos podría amortizar las cuotas que se me piden, pero contra el tiempo nada se puede. Por eso suplico a la señora Edda Callejas, presidenta del INSS, que me ayude, pues me encuentro en una situación económica extremadamente precaria, no estoy acostumbrado a ser carga para nadie ni tampoco a pedir limosna. Me queda poco tiempo de vida y sólo deseo vivirlo en paz, con algo de comida en el estómago.
Tal vez puedan extenderme una pensión proporcional a las cotizaciones que tengo a mi favor. Tengo derecho al menos a una parte del dinero que aporté.
INSS No. 106524
Granada, Calle La Concepción, casa No. 317