- “Es una concesión a los enemigos de la paz”, dijo el vicario general, Mario Ríos Montt
AFP
GUATEMALA.- La anulación de la sentencia contra tres militares y un sacerdote por el asesinato del obispo Juan Gerardi en 1998, es una concesión a los enemigos de la paz en Guatemala, denunció este miércoles el vicario general del Arzobispado, obispo Mario Ríos Montt.
“Está claro que la decisión lamentable —de anular la sentencia— no es sino una voluntaria concesión a los enemigos de la paz en Guatemala”, aseguró Ríos Montt en un comunicado leído en rueda de prensa por el abogado de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA), Mario Domingo.
“Sin embargo, es necesario considerar que la anulación de la sentencia no cuestiona la inocencia o no de los sindicados en este proceso, como pretende hacerse saber a la opinión pública, sino una supuesta deficiencia en la forma de la sentencia”, advirtió el prelado.
La Sala Cuarta de Apelaciones anuló el martes la sentencia dictada el 7 de junio de 2001 por el Tribunal Tercero de Sentencia, al esgrimir que el fallo incurrió en ilegalidades, por no incorporar dos declaraciones previas al juicio de un testigo clave: el indigente Rubén Chanax.
El Tribunal Tercero había impuesto 30 años de prisión al coronel (r) Disrael Lima Estrada, ex jefe de Inteligencia Militar, su hijo, capitán Byron Lima Oliva y el ex sargento mayor del Ejército, Obdulio Villanueva, por el delito de ejecución extrajudicial, en el grado de coautores, por el crimen de Gerardi.
También condenó a 20 años de cárcel al sacerdote Mario Orantes, por el mismo delito pero en el grado de cómplice, mientras absolvió a la ex cocinera del obispo, Margarita López.
DESCONFIANZA EN JUEZ
Ríos Montt manifestó que “esta decisión se temía de antemano, pues esta oficina (ODHA, de la cual es coordinador general) jamás confió en la imparcialidad del magistrado Wilebaldo Contreras”, presidente de la Sala Cuarta.
El obispo recordó que el magistrado “fue recusado en dos oportunidades por la co-acusadora” Iglesia Católica.
Además “él mismo, con fecha 12 de noviembre de 2001 se excusó de conocer el caso, declarando en esa oportunidad, manifiesta enemistad personal con los abogados Nery Rodenas y Mario Domingo (director y asesor de la ODHA), pues fue expreso al decir: ‘manifiesto que yo también tengo enemistad con ellos’ refiriéndose a los mencionados”, agregó la denuncia.
Finalmente Ríos Montt advirtió que la ODHA agotará los recursos legales “confiando en el pronto reinado de la verdadera justicia en el país”.
“Seguimos fieles a lo manifestado por monseñor Gerardi en su exhortación: ‘este camino está y estará lleno de riesgos, pero la construcción del reino de Dios tiene riesgos y sólo son sus constructores aquellos que tienen fuerza para enfrentarlos”, precisó Ríos Montt.
Tanto la Fiscalía como la Iglesia Católica impugnarán la decisión de la Sala Cuarta, que además de anular el primer juicio, ordenó celebrar uno nuevo contra los mismos cuatro procesados, pero con diferentes jueces.