Exigen parar ejecuciones de niños en Honduras

Fuerzas de seguridad serían responsables Noé LeivaAFP TEGUCIGALPA.- La relatora de las Naciones Unidas sobre Ejecuciones Extrajudiciales Arbitrarias y Sumariales, Asma Jahangir, exigió al Gobierno de Honduras detener “sin demora” las ejecuciones de niños y jóvenes, según un informe del cual Casa Alianza dio un resumen a la prensa. “El Estado debe asegurar que la […]

  • Fuerzas de seguridad serían responsables

Noé LeivaAFP

TEGUCIGALPA.- La relatora de las Naciones Unidas sobre Ejecuciones Extrajudiciales Arbitrarias y Sumariales, Asma Jahangir, exigió al Gobierno de Honduras detener “sin demora” las ejecuciones de niños y jóvenes, según un informe del cual Casa Alianza dio un resumen a la prensa.

“El Estado debe asegurar que la presente cobija de impunidad por los asesinatos de los niños marginados en Honduras termine sin demora”, precisa el informe de la relatora, quien visitó este país del 5 al 15 de agosto de 2001 en misión especial de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Jahangir, de nacionalidad afgana, asegura en su informe que las fuerzas de seguridad de Honduras están matando niños sin temor al castigo, y el gobierno está haciendo muy poco para detenerlos.

La denuncia de la Relatora pasó casi inadvertida para la prensa local, que hizo únicamente una pequeña reseña en sus páginas interiores.

Casa Alianza, una organización no gubernamental protectora de derechos humanos en América Latina, que trabaja en Honduras desde hace 15 años, y que ha venido denunciando las ejecuciones, documentó 1,343 asesinatos de niños y jóvenes menores de 23 años de enero de 1998 a agosto de 2002.

Jahangir propuso en el informe al gobierno hondureño nombrar un Defensor de los Niños para asegurarse de que todos los casos de ejecuciones extrajudiciales sean investigados y que los responsables sean llevados ante la justicia.

Uno de los relatos escuchados por Jahangir es el de la madre de José Giovanni Martínez, de 17 años, que le contó cómo su hijo había recibido un balazo en una pierna por parte de un oficial de la Policía y fue internado en un hospital donde no le permitieron verlo, pero luego le dieron de alta y fue llevado por policías, quienes más tarde le entregaron a ella el cadáver.  

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