Douglas Prado Mejía: De académico a alcalde

Nunca pensó ser alcalde, pero un conflicto interno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) le abrió las puertas para convertirse en el candidato que ganó las elecciones municipales en Somoto Martha Marina GonzálezCorresponsal/ [email protected] El profesor Douglas Antonio Prado Mejía, maestro de profesión y técnico en computación, se considera un intelectual y no un […]

  • Nunca pensó ser alcalde, pero un conflicto interno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) le abrió las puertas para convertirse en el candidato que ganó las elecciones municipales en Somoto

Martha Marina GonzálezCorresponsal/ [email protected]

El profesor Douglas Antonio Prado Mejía, maestro de profesión y técnico en computación, se considera un intelectual y no un político de carrera.

De facciones indígenas, hablar pausado y estatura baja, a sus 48 años conserva sus rasgos campechanos y dice mantener un sólido aprecio por su familia, su cargo y su profesión de maestro.

Es un apasionado del fútbol y el baloncesto, deportes que en sus años de estudiante practicaba. Un tanto apenado dice que ahora ni siquiera hace ejercicios y que lleva una vida sedentaria que lo mantiene con un peso de 225 libras.

En las pasadas elecciones municipales resultó electo alcalde por el FSLN, su nominación fue traumática para los sandinistas en conflicto, porque no se sometió a la consulta popular y uno de los grupos llamados oficialistas lo impuso como candidato. Esas heridas aún no sanan.

Aprovechando una gira de trabajo en la comunidad de Uniles, “El Profesor”, como le llaman en Somoto, acepta una entrevista con LA PRENSA, con dificultad por su obesidad se acomoda debajo de un árbol de pochote, alejado del bullicio de la ciudad y del timbrar del teléfono.

¿Cómo es que usted llega a ser alcalde?

“Se presentaron problemas en la consulta popular y había dificultades para ganar con las candidaturas que salieron y entonces la asamblea sandinista me propuso. Lo medité y consulté con mi familia y decidimos aceptar en beneficio del partido y al final logré ganar y desempeño el cargo con esfuerzo y tenacidad”.

Un sector del sandinismo considera que usted es un alcalde impuesto que no salió de una consulta… ¿Es así?

“En esto de la política, así se dice; pero la verdad es que cuando hay dificultades y se tienen que asumir retos hay que hacerlo, porque si no he adoptado esa actitud de aceptar esa nominación a lo mejor en este municipio no estaría gobernando el Frente Sandinista…”

Sin embargo, un sector del FSLN afirma que usted, aún siendo alcalde, no logró unir a los sandinistas y se mantienen divididos.

“Sí, hay divisiones, no lo podemos obviar. No podemos soslayar esa situación, pero estamos trabajando en pro de la unidad, mantengo conversaciones con uno y otro lado. No tengo ninguna controversia con ellos”.

¿Le molesta que le digan que es un alcalde impuesto, surgido de un conflicto?

“No, no me molesta, lo importante es trabajar por el pueblo y eso no me molesta a mí”.

Aquí lo cuestionan porque favorece a sus allegados, que incluso, no son sandinistas …

“No, mirá, mis allegados son personas del Frente Sandinista y la mayoría de los que trabajan conmigo son sandinistas, aunque yo trabajo por todos los ciudadanos, soy el alcalde del pueblo y si vemos la necesidad no nos importa el color político”.

¿Es verdad que los vehículos de la Alcaldía son utilizados por sus familiares?

“Sólo hay un vehículo de la Alcaldía, que es la camioneta que ando ahorita, desgraciadamente un jeep está en un taller de Estelí y la camioneta está destartalada. Muchas veces tengo que utilizar mis vehículos para movilizarme a otros eventos. Son especulaciones de la gente”.

¿Cuál es la relación actual con la dirigencia de su partido?

“Con las estructuras departamentales estamos conversando y vamos a realizar un plan estratégico de cara a las elecciones municipales para mantener esta Alcaldía en manos del Frente Sandinista. No tenemos problemas con ninguna de las facciones que hay aquí en Somoto. No son divisiones, son facciones. Yo me he ubicado desde un punto de vista neutral”.

Dicen que usted ha descuidado los hermanamientos que dejó el anterior alcalde…

“No, siempre se mantienen, con Vic-Cataluña vamos a restablecer un convenio por cuatro años y está el de Leganés y Fougier, no hay ningún hermanamiento que se haya roto”.

En algún momento se ha observado cierto divorcio con su vicealcalde ¿cómo andan las relaciones actualmente?

“Las relaciones son buenas, con las situaciones presentadas en la consulta quisieron enfrentarnos y contraponer al alcalde con el vicealcalde, pero esto ya lo hemos hablado y había que vencer ese problema. Ahora nos repartimos el trabajo”.

DOCENCIA EN LA SANGRE

El alcalde de Somoto es descendiente de una familia humilde de Santa Rosa. Su madre trabajó en una escuelita rural y durante su infancia le tocó convivir toda la semana con los campesinos y los fines de semana se trasladaba a la ciudad.

-Aquella madre sencilla fue su maestra en los primeros grados que los cursó en la comunidad de Santo Domingo, Totogalpa. Ahí vivió la pobreza y junto a su hermana halaba el agua a un kilómetro de distancia, no tenía energía eléctrica ni agua potable.

-Como Madriz careció por muchos años de universidades, a Douglas Prado le tocó estudiar fuera del departamento, costeando sus estudios sabatinos y dominicales con el salario que recibía como docente en los municipios de Yalagüina, Palacagüina y en el Instituto de Somoto.  

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