Jerónimo DuarteCORRESPONSAL/NUEVA [email protected]
Nando Rodríguez Suárez, de 24 años, perdió la vida de un solo escopetazo propinado por el dueño de una propiedad de donde sustraía siete semovientes, los que intentaban trasladar a otros departamentos, sin saber que sus días estaban contados.
El dueño de la finca y de los animales, don Miguel Robleto Brizuela, al ver que sus animales eran arreados por un desconocido, gritó y lo que recibió fue una ráfaga de tiros de fusil AK que portaba Nando Rodríguez.
Al sorprenderse de no encontrarse heridas, contestó con una escopeta que cargaba, impactando varios balines sobre la humanidad de Nando Rodríguez Suárez, quien quedó muerto en el lugar.
El jefe de Relaciones Públicas, capitán José Benítez Soza, dijo que la Policía al levantar el cadáver detectó que tenía orificios de bala en la fosa nasal, ojo izquierdo y tórax, que le costaron la vida.
El presunto autor y dueño de la finca fue capturado y su escopeta requisada y es investigado por el delito.
El parte policial en manos del capitán José Benítez Sosa reza que el hoy occiso era conocido como cuatrero en la zona.
POR FIESTERO LO PERFORARON A BALAS
El cadáver de Denis Amador Ojeda, de 27 años, fue encontrado en la comarca San José de Punta Gorda. Presentaba tres impactos de bala y un cuchillo cruzado en la garganta. Amador Ojeda salió de su casa para divertirse en un casamiento de su comunidad, sin saber que no regresaría porque en el camino fue asesinado.
Familiares del hoy occiso al ver que no regresaba decidieron buscarlo encontrándolo a unos cien metros del río Punta Gorda, municipio de Nueva Guinea.
La víctima tenía un balazo en la tetilla izquierda, mandíbula, en una oreja, y un último en la garganta al que lo remataron degollándolo, dijo el vocero policial de El Rama.