Trabajadores del ferrocarril alemán en labores de reparación de las vías férreas dañadas por las aguas en la ciudad de Riesa, al este de Alemania.

Temen brotes infecciosos por inundación en Alemania

Gobierno prepara vacunas y ecologistas piden análisis de envenenamientos químicos Luis E. DuarteEspecial para LA PRENSA BERLÍN.- No llueve, pero como dice el refrán, “agua que no has de beber, déjala correr”. Eso pasa con la corriente de los ríos que busca el mar y atraviesa Alemania amenazando la región norte, específicamente los estados del […]

  • Gobierno prepara vacunas y ecologistas piden análisis de envenenamientos químicos

Luis E. DuarteEspecial para LA PRENSA

BERLÍN.- No llueve, pero como dice el refrán, “agua que no has de beber, déjala correr”. Eso pasa con la corriente de los ríos que busca el mar y atraviesa Alemania amenazando la región norte, específicamente los estados del norte de Mecklenburgo-Pomerania, Baja Sajonia, Hamburgo y Schleswig-Holstein, donde ya han sido evacuadas 17 mil personas en la región aledaña al río Elba.

Mientras tanto el presidente del prestigioso Instituto Robert Koch, Rüdiger Kurth, enfatizó en una entrevista a la cadena televisiva estatal ZDF que es el momento de preocuparse por las infecciones, pues el fango que ha quedado y quedará es un fuerte potencial de enfermedades.

Piedras, sacos de arena y plásticos sirven de contención ante el posible desborde del cause sobre el canal del río Elba en el norteño este de Mecklenburgo.

El Ejército alemán ha movilizado la mayor cantidad de tropas de su historia para ayudar en la busqueda, rescate y reconstrucción de las zonas afectadas. Actualmente 20 mil efectivos laboran en las zonas dañadas, y si las cosas se empeoran podrían ser 25 mil.

En Dresden, en cambio, el río ha bajado ya tres metros y la gente comenzó a regresar a sus hogares o lo que queda de ellos. El schock es grande, los daños incalculables, sólo en infraestructura se piensa que podrían ser cinco mil millones de euros, sin contar los daños a la propiedad privada.

Los diarios alemanes consideran esta catástrofe como la mayor tragedia después de las guerras mundiales, y las imágenes de la televisión para el resto del país han movilizado la solidaridad de los alemanes porque son desgarradoras. Hombres llorando sobre los escombros, ayudantes sacando una montaña de lodo de un jardín, ríos en las calles.

El gobierno prepara vacunas contra hepatitis A, mientras los ecologistas comienzan a pedir análisis de envenenamiento químico en el Elba, pues muchas plantas industriales también resultaron inundadas.

Por otra parte se piensa que en las zonas afectadas se podrían suspender las elecciones federales programadas para el 22 de septiembre, en las cuales se elegirá al nuevo canciller alemán, las dudas fueron expresadas por Heinz-Christoph Herbertz, de la Administración de Elecciones Federales.

El canciller Gerhard Schroeder ha renunciado a una de sus principales promesas reelectorales, reducir los impuestos. Con eso se garantizará unos 6.9 mil millones de euros para la reconstrucción del este inundado. El canciller afirmó que los fondos de la Unión Europea para la reconstrucción se conocerán oficialmente hasta el lunes.

Han desaparecido 26 personas y otras 15 murieron. Según el ministro-presidente del Estado de Sajonia, Georg Milbradt, la reconstrucción durará unos cuatro años, y después de eso podrá recomenzarse la etapa de rehabilitación del Estado comenzado con la caída del muro en Berlín. Alrededor de 180 puentes y casi 740 kilómetros de carreteras fueron destruidos sólo en esta región.  

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