Dr. Emilio Montes [email protected]
Han sido múltiples las manifestaciones de la sociedad en contra de la corrupción, la denuncia de los medios, de diversos personajes, agrupaciones políticas etc. Por la TV hemos podido ver a un grupo de ciudadanos marchando encadenados desde El Crucero exigiendo la renuncia y pidiendo firmas para iniciar la desaforación del Dr. Alemán. Esta semana también un grupo amplio de personajes notables de la vida nacional emitió un comunicado de apoyo al gobierno y además pidiendo flexibilidad a los países donantes y la renuncia del Dr. Alemán. Pero hasta el momento éstas y muchas otras manifestaciones de la sociedad al fin y al cabo han terminado en hechos aislados que no han surtido los efectos esperados. El Dr. Alemán se ríe de los comunicados y pronunciamientos en su contra, ya fue claro no se va a ir voluntariamente.
A pesar de los esfuerzos de la administración del Ing. Bolaños contra la corrupción hay de hecho una especie de estancamiento en el desarrollo de los procesos legales que probablemente se deba por haber llevado esta lucha al plano político donde tiene algún grado de desventaja, y este forcejeo nos mantiene en una especie de secuestro que ha paralizado al país, siendo la causa de todo esto la figura del Dr. Alemán y sus ambiciones personales que lo han llevado a una ceguera total, pero que se escuda en un andamiaje legal tejido muy inteligentemente y ante el cual prácticamente estamos al menos legalmente impotentes.
El único camino que parece que nos queda es sacar a Alemán, pero hay que sacarlo ya.