Sergio de LeónAP
GUATEMALA.- Miles de católicos colmaron el lunes las calles de esta capital para darle una cálida bienvenida al Papa Juan Pablo II, quien en su primer recorrido por la ciudad pasará sobre una inmensa y colorida alfombra de flores y aserrín multicolor fabricada por millares de personas.
La algarabía inició desde la noche del domingo, cuando peregrinos de todas las edades iniciaron la fabricación de la alfombra, decorada con motivos religiosos y mensajes de bienvenida, sobre la que se desplazará el papamóvil.
“Es una alegría que venga el Papa porque es algo que puede no volver a pasar… es increíble porque es la tercera vez que viene y cada vez que lo hace mueve a mucha gente y eso da esperanza porque no nos olvida”, dijo a la AP Beatriz López, que participaba en la fabricación de un tramo de la alfombra.
Los feligreses, de todas las edades, transformaron en una celebración las horas de espera anteriores a la llegada de Juan Pablo II, que está prevista a las 2:30 de la tarde (20:30 GMT).
“Dejé a mis tres hijos en casa para venir desde la madrugada a trabajar en la alfombra… estoy muy entusiasmada porque desde hace 20 días iniciamos los preparativos para diseñarla, colorear el aserrín…’’, expresó Rosario de Arrivillaga, quien junto a otras 40 personas se esforzaban en decorar con pétalos de flores el pavimento.
Extranjeros y seguidores de otras religiones se unieron al fervor de los católicos locales, como el pastor luterano alemán radicado aquí, Christoph Schweikle, que junto a su familia trabajaba en los diseños de la alfombra.
“Me parece interesante y muy importante que el Papa venga a Guatemala. Me gusta mucho la canonización del Hermano Pedro, porque es un agradecimiento de su obra y lo que él hizo me gusta mucho”, acotó.
Decenas de escuelas y colegios católicos también se organizaron y llevaron a sus estudiantes a cooperar en la elaboración de la moqueta que tiene un largo de 8 kilómetros.
El trabajo de los laicos era acompañado por la música que entonaban bandas escolares que estaban apostadas a un costado de las calles.
También un vasto despliegue de policías, que se preparaban para integrar una barrera humana que mantendría al público lejos del papamóvil.
Además, las calles aledañas al itinerario fueron invadidas por decenas de ventas ambulantes de comida rápida.
CONTRA LA PENA DE MUERTE
En respuesta a una petición de Juan Pablo II, el presidente Alfonso Portillo envió el lunes al Congreso una propuesta de ley para abolir la pena de muerte en Guatemala. La iniciativa beneficiaría a 36 peligrosos reos, que han integrado temidas bandas criminales. “El mandatario aceptó la solicitud del Vaticano y un equipo de asesores jurídicos preparan la iniciativa y esta mañana el proyecto de ley está terminado para que el presidente dé su opinión final… si es posible, la iniciativa se trasladará al Congreso hoy mismo”, dijo el vocero del gobierno, Byron Barrera.