- Algunos barrios parecen tierra
de nadie
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
El rostro de Ariel Antonio Blandón Aráuz quedó señalado para siempre. Este joven de 17 años descansaba en su casa en Villa Esperanza, cuando integrantes de la pandilla “Los Zorros” le cayeron a machetazos, enviándolo al hospital.
Justo Pastor Hudiel Castro, de 16 años, que departía en una fiesta matrimonial en el Barrio “Oscar Gámez” Número Dos, cayó derribado de una pedrada en la frente que le asestaron miembros de la pandilla “Los Frijoles”, por lo que fue trasladado en estado inconsciente a un hospital capitalino.
Juan Alberto Cruz, de 22 años, recibió una paliza y cuchilladas porque no regaló cigarrillos a pandilleros que le atacaron sin piedad, hasta dejarlo casi muerto y asaltado en la calle.
Éstas son apenas tres muestras de los niveles de violencia en esta ciudad, provocados por antisociales vinculados a pandillas.
Reportes de la Policía Nacional de Estelí señalan la existencia de 30 pandillas con unos 300 miembros que cometen anualmente la tercera parte de la totalidad de los delitos reportados en el departamento, incluyendo lesiones, daños a la propiedad, alteración al orden público y robos.
Los datos de las organizaciones que trabajan con jóvenes indican que en realidad hay más de 30 grupos antisociales en el municipio, algunos con hasta diez años de existencia.
La procuradora departamental de Justicia recibe mensualmente de 15 a 30 denuncias de delitos perpetrados por pandilleros, figurando principalmente las lesiones, daños a la propiedad y robos.
Las acciones violentas de los pandilleros hacen vivir momentos aterradores a pobladores estelianos, puesto que al momento de los enfrentamientos las pedradas perforan los techos, destruyen ventanas y puertas, y dañan vehículos.
En promedio, quienes se integran a las pandillas lo hacen a los trece años de edad, tienen un mínimo nivel de educación, poseen cuchillos, cadenas y se convierten en vendedores de drogas porque los adultos los usan para evadir la justicia.
EXIGEN SEGURIDAD
Ante el flagelo de las pandillas, los ciudadanos han solicitado crear programas de vigilancia comunal, prevención de delitos, instalación de canchas deportivas y la participación de los padres de familia de estos muchachos en programas de rehabilitación.
La teniente Mireya Cruz Mercado, portavoz de la Policía Nacional de Estelí, afirma que la falta de políticas gubernamentales apropiadas para brindar atención a los jóvenes y adolescentes, es uno de los factores que favorecen la proliferación de pandillas altamente peligrosas.
La subcomisionada Erlinda Castillo, jefa departamental en funciones de la Policía Nacional de Estelí, informó que próximamente se ejecutará un plan de seguridad ciudadana, en coordinación con instituciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil, para tratar de erradicar ese fenómeno.