- A partir del miércoles este
departamento mostrará su
oferta cultural, histórica y natural
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
La llegada de cruceros familiares a la ciudad de Rivas podría marcar un punto importante para el despertar turístico del departamento. Se espera que cada miércoles, a partir del próximo 24 de julio, muchos turistas provenientes de Estados Unidos realicen un recorrido por el museo de Rivas, la Parroquia San Pedro y la hacienda Amayo. Será la primera vez que Rivas ofrecerá sus riquezas históricas y culturales.
El primer crucero llegará con unas 35 personas y se prevé que en los próximos arriben unos 65 turistas. Cabe destacar que estos cruceros especializados tienen capacidad aproximada para unas 80 personas.
La llegada de estos cruceros se hizo posible a través de una relación de alianza que realizó “Viajes horizontes”, de Costa Rica y la tour operadora Icn tour, de Nicaragua, quienes han garantizado la llegada de turistas hasta el 28 de agosto.
Grace March, gerente general de Icn tour, explicó que el año pasado fueron clasificados para que presentaran un paquete turístico a la empresa tica y a Lindbland expeditions, empresa dueña de cruceros de Estados Unidos.
La idea era que estos grupos familiares conocieran la cultura de Nicaragua y además pudieran interactuar con su gente y costumbres; se consideró entonces que Rivas era importante porque tenía mucho que ofrecer: bellezas naturales (es un Istmo, bordeado por el Océano Pacífico y un lago) y abundante historia.
Comentó que han recibido apoyo de instituciones como el Instituto de Turismo (Intur), Ministerio de Salud, entre otras.
ITINERARIO
Se espera que el próximo miércoles a eso de las 8:00 a.m. atraque en el puerto de San Juan del Sur, el primer crucero familiar.
De inmediato los turistas serán trasladados hacia el Museo de Rivas donde tendrán a disposición la información de las piezas arqueológicas que forman parte de nuestro patrimonio histórico y cultural.
Habrá un encuentro folclórico de niños y la idea es que los menores que también vengan en este crucero puedan conversar y practicar algunas costumbres de los pinoleritos; también estarán artesanos que trabajarán sus creaciones en el mismo museo.
Luego se trasladarán en los ciclos-taxis o pepanos (bicicletas conducida para pasajeros), para visitar la Iglesia parroquial de San Pedro.
Después visitarán la hacienda Amayo, donde los estará esperando mucha riqueza histórica y natural, además de los pequeños beisboleritos campeones de este departamento.