Edgard Delgadillo Peña
Solamente en Nicaragua, de toda Centroamérica, a estas alturas y en pleno siglo XXI, puede darse una Convención, que por más esfuerzo que hicieron no convenció a nadie, pues era dedocrático, avisado y pagado.
Digo dedocrático: porque con días anticipados estaban señalados de dedo quiénes eran los que quedarían.
Digo avisado: porque con anterioridad habían llegado los avisos y los dineros con que se pagaría la portátil y a los hace bulto.
Pero para confirmar lo antes expuesto, se apareció en las cámaras de TV, horas antes de la Convención, René Herrera, confirmando sin haberse llevado a cabo la Convención los miembros que quedarían dedotizados y ungidos.
Luego, el Sr. Herrera que se jacta de haber estado en Washington, Londres y París, se atrevió a decir que fuera de escenario la comunidad internacional los apoya, ¡qué mentira!, pues fue notoria la no presencia del Cuerpo Diplomático.