AFP
YOKOHAMA, JAPON.- El portero alemán Oliver Kahn admitió estar “diez veces amargado” por haber cometido “el único error” en la final de la Copa del Mundo, mientras el resto del equipo admitió su decepción por “una innecesaria caída” ante Brasil (2-0) y no haber podido consagrarse campeón.
“Evidentemente es amargo que el único error del torneo sea sancionado de esta manera. Es normal que se cometan errores pero si esto sucede en la final es diez veces más amargo”, dijo el guardametas y capitán alemán, figura de su equipo y consagrado el sábado como mejor arquero del Mundial según la FIFA.
El portero se refirió al primer gol de Brasil, a los 67, cuando dio un rebote a un zapatazo de Rivaldo, y Ronaldo no dejó pasar la preciosa oportunidad.
EL MEJOR
El medio campista Bernd Schneider, el mejor de Alemania en la final, consideró que la derrota de su equipo se debió a “una cosa simple”, el no haber marcado goles.
“Es muy simple. Jugamos demasiado bien pero no marcamos goles. Nos faltó ese poco de suerte para anotar. Creo que después de una cosa así, uno no se siente muy bien”, se limitó a decir.
De su lado, el defensor Carsten Ramelow, encargado de marcar cuerpo a cuerpo al astro Ronaldo, autor de los dos goles de Brasil, admitió su decepción.
“Inmediatamente después del partido, uno se siente decepcionado porque la derrota no era necesaria. Jugamos un buen partido y un buen torneo”, consideró pero, advirtió, “tuvimos semanas maravillosas y somos subcampeones del mundo, No hay que olvidarlo”. dijo.
MALA SUERTE
El árbitro italiano Pierluigi Collina, considerado como el mejor del mundo, quien dirigió la final del Mundial-2002 de fútbol ganada por Brasil trae mala suerte a Alemania y a su capitán y guardameta Oliver Kahn, como señaló este último.
“Collina es sin duda el mejor árbitro del mundo, pero hemos perdido con él y estaba también en la final de Liga de Campeones de 1999 y en la derrota por 1-5 de Alemania frente a Inglaterra”, declaró Kahn tras el encuentro, con gesto contrariado.
En la final de la Liga de Campeones de 1999, el Bayern Múnich, club de Kahn, fue derrotado en Barcelona por el Manchester United, que inscribió sus dos goles en los descuentos cuando iba perdiendo (2-1).