- “Ni en mis mejores sueños ocurrió así”, admitió el goleador
AFP
YOKOHAMA, JAPON.- El astro brasileño Ronaldo se imaginó muchas veces ganando la final ante Alemania para ser Campeón del Mundo en el año 2,002, pero ayer admitió que la realidad, con sus dos goles anotados para decretar el 2-0, fue mejor que el mejor de sus sueños.
“Ni en mis mejores sueños ocurrió así. Fue un sueño maravilloso el que me tocó vivir. Mi felicidad es muy grande. Tan grande que todo esto que ocurrió lo voy entendiendo muy de a poco”, dijo el atacante.
Ronaldo dejó claro que haber sido campeón es un sueño que perseguía desde la final de 1998, cuando sufrió una convulsión pocas horas antes del partido decisivo, y que se tornó obsesión después de las brutales lesiones sufridas en la rodilla derecha en 1,999 y 2,000.
“Ya lo he dicho: mi gran victoria fue volver a jugar al fútbol, a hacer goles. Y esta victoria coronó un grupo maravilloso que logramos formar, pero también coronó mi lucha por la recuperación”, afirmó el máximo goleador del mundial asiático, con ocho anotaciones.
Al recordar la frustrada final de 1998, Ronaldo dijo que se sacó un peso de la conciencia al participar del tan soñado penta campeonato para su país.
“No diría que pagamos una deuda. Pero creo que sacamos un peso de nuestras conciencias. Con compañeros que habían estado en 1998 comentábamos que no pudimos vivir esto en aquella final. Pero el destino estaba escrito, que debíamos esperar hasta 2002”, comentó.
El futbolista brasileño pareció sorprendido apenas cuando le preguntaron qué había sido más difícil: hacer dos goles en una final ante Alemania o pasarse más de 40 días sin vida sexual.
“Las dos cosas fueron muy difíciles. Pero las Copas del Mundo ocurren solamente cada cuatro años, y en cambio yo haré sexo dentro de un rato”, comentó el goleador entre sonoras carcajadas.
Con relación a haber terminado la Copa del Mundo de 2002 como máximo goleador (además, igualó a Pelé como máximo anotador brasileño en Copas del Mundo, con 12 conquistas), Ronaldo fue enfático: “Creo que la victoria del grupo supera todo eso. No hay conquista individual que supere la de este grupo”.
“Soy muy ambicioso. Otros desafíos vendrán”, dijo el atacante, para apuntar que si se mantiene la permisión para jugadores con más de 23 años a él le gustaría disputar el torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos en Atenas 2,004.
CAFÚ, EL HOMBRE DE LAS TRES FINALES
Cafú, el lateral derecho de la selección brasileña, fue el otro héroe en el triunfo de los auriverdes, junto a Ronaldo, sobre Alemania por 2-0, al convertirse en el primer jugador que disputa tres finales, dos de ellas con el defensa del AS Roma en el equipo.
“Cafúuuuu, Cafúuuuu, Cafúuuuu”, gritó el estadio mientras Pelé y Franz Beckenbauer lo abrazaban. El jugador de 32 años se subió a un estrado, recogió la Copa y la alzó hacia el cielo, mientras que miles de papeles plateados bañaban a él y a sus compañeros.
“Ya me imaginé levantando la Copa”, había dicho antes del partido. Era su noche. Tres finales, dos títulos y el último de ellos como capitán, en los otros dos, el brazalete lo llevaba Dunga.
DESDE 1,994
Para Cafú todo comenzó en 1994, durante el Mundial realizado en Estados Unidos. Comenzó como reserva de Jorginho, pero una lesión muscular de éste en la semifinal, lo puso en el terreno para la final contra Italia. Y fue campeón mundial al vencer a los ‘azurri’ en los penales, después de que el partido terminara en empate (0-0).
Cuando llegó la Copa de 1998 en Francia, Brasil ya llevaba cuatro años convencido no solamente de que Cafú era el mejor del país en la posición, sino que además no tenía un reserva capaz de amenazarle el liderazgo.
Esa vez, sin embargo, le tocó tragarse en seco el sabor amargo de la goleada por 3-0 que le aplicó a Brasil la ordenada Francia… Ni siquiera el astro Pelé disputó tres finales. ‘O Rei’ ayudó a ganar las Copas de 1958, 1962 y 1970, pero no jugó la final de 1962, en Chile, por estar lesionado.