Juan Rodríguez [email protected]
Una banda de asaltantes dedicada especialmente a robar taxis en Managua y Diriamba, para luego desmantelarlos, fue desarticulada ayer por agentes de investigaciones criminales de los Distritos IV y II de la Policía de Carazo.
Los delincuentes tenían en el Barrio “Rigoberto López Pérez” un taller de desarme clandestino, en donde se encontraron los restos de por los menos 20 taxis robados.
Hasta el momento solamente está detenido Juan Ramón Cruz Méndez, el resto de los miembros no han sido localizados por la Policía.
El comisionado Leonardo Vanegas, jefe del Distrito IV de la Policía de Managua, dijo que los robos de los taxis tenían un mismo patrón. Los delincuentes solicitaban traslado generalmente desde Bello Horizonte a un punto más al oeste de Managua.
“Por lo general, eran dos delincuentes, uno se subía a la par del conductor, el segundo individuo se ubicaba en el asiento trasero, en cierto sector solitario y antes de llegar al lugar solicitado, uno de los asaltantes ponía un cuchillo en el cuello al taxista, y el segundo una pistola en el costado, tras intimidarlo le advertían que era un asalto”, precisó el jefe policial.
Los sujetos siempre bajaban al taxista y se llevaban el carro con rumbo desconocido y lo hacían desaparecer de la faz de la tierra. Nunca fueron localizados. Otras veces, asaltaban al taxista despojándolo del dinero y de sus pertenencias, explicó Vanegas.
Reveló que existen decenas de denuncias de robos a taxistas, especialmente en los Distritos IV y II de Managua, pero en Carazo estaba sucediendo el mismo modus operandi. Las investigaciones de la Policía comenzaron hace dos años.
Dijo que agentes del orden, meses atrás detuvieron un camión con decenas de repuestos automotrices bajo sospecha de haber pertenecido a un taxi que se habían robado. Este automotor era del papá de Juan Ramón Cruz Méndez, quien fue detenido, pero luego puesto en libertad, “aquí inició nuestra pista y seguimiento con la desarticulación de esta banda”, aseguró Vanegas.
“El sujeto es peligrosísimo y con un alto grado conspirativo, costó ubicarlo porque no tenía lugar fijo de residencia, pero por fin fue capturado”, subrayó la fuente policial.
Cruz Méndez participaba en los asaltos, y junto a otros delincuentes desbarataban los carros con acetileno, y luego eran vendidos a “topes” en los mercados y talleres. Esta banda vendía sólo la “carne” de los taxis, el resto de las chatarras la quemaba en “La Chureca” o la enterraban en el sector de Sabana Grande, precisó el comisionado Vanegas.