O´Neal junto a su novia, Shaunie Nelson, celebró su tercer título con los Lakers.

La historia de O’Neal

El gigante de los Lakers nunca habló de su padre biológico, quien lo abandonó de niño Julián Mozo De la vida personal de Shaquille O’Neal se sabía que había nacido y crecido en Newark, Nueva Jersey. Que en su infancia, como muchos afroamericanos, había tenido más penurias que alegrías, y que el nombre de su […]

  • El gigante de los Lakers nunca habló de su padre biológico, quien lo abandonó de niño

Julián Mozo

De la vida personal de Shaquille O’Neal se sabía que había nacido y crecido en Newark, Nueva Jersey.

Que en su infancia, como muchos afroamericanos, había tenido más penurias que alegrías, y que el nombre de su madre es Lucille. ¿El padre? Cada vez que habló de él, la figura de los Lakers siempre hizo referencia a Phillip Harrison, su padrastro, un ex militar que lo crió junto con Lucille.

Pocos conocen quién es su padre biológico, qué fue de su vida y el motivo por el cual O’Neal se negó a hablar de él.

Las incógnitas empezaron a develarse a inicios de la semana, cuando el diario “Angeles Times” publicó un artículo sobre Joseph Toney, a quien el periodista Bill Plaschke encontró viviendo y trabajando en una iglesia de Newark ubicada a sólo 15 minutos del Estadio “Continental Airlines”, donde su hijo logró el tricampeonato con su equipo.

Nunca hablaron ni se encontraron. Es más, O’Neal lo trata como si estuviera muerto. Dice que perdieron contacto en la infancia, cuando Toney estuvo en la cárcel y metido con las drogas.

Incluso Shaq escribió una tema de rap titulado “Biological Didn’’t Bother” (Lo biológico no me importó). Esta semana, enterado del hallazgo del diario, se puso serio: “No me molesta hablar de eso, pero ese hombre no existe para mí”.

Su padre, en cambio, dice estar vivo y arrepentido. Y desde la sombra, mientras trabaja en nombre de Dios para recuperar alcohólicos y drogadictos como él fue en el pasado, trata de arreglar las cosas.

El entorno de Shaquille asegura que quiere plata y fama. Aquellos que lo conocen en la iglesia dicen que está limpio y que sólo pretende recuperar a su hijo. Igualmente, Toney es pesimista: “Fue la voluntad de Dios y no hay mucho para hacer por mí. Sólo quiero que conozca a sus dos medio hermanos. Ellos no tienen la culpa de nada”, explica. No es tan grandote como Shaq (1.85 contra 2.16), pero tiene la misma sonrisa, según Plaschke.

Usa la camiseta 34 de los Lakers, y cada mañana, en una pequeña pieza sin ventanas, se levanta mirando los posters de su hijo que pegó en la pared. Incluso en el contestador de su teléfono en el mensaje se escucha “hola, soy Shaq…”. Así le dicen sus conocidos en el barrio y él no oculta su orgullo. Tanto que compró una entrada para alentarlo en el último partido de la serie. Igual, aseguró que no pensaba acercarse a O’Neal.

PASADO Y PRESENTE

Toney era una figura de básquet local cuando conoció a Lucille, una empleada de una farmacia. Estuvieron tres años de novios, y justo cuando ella quedó embarazada, Joseph empezó con las drogas.

Estuvo en el hospital cuando dio a luz a Shaquille Rashaun, un nombre que él eligió por su significado en el Islam (Pequeño Guerrero), pero a los seis meses fue condenado a seis años de prisión por falsificar cheques y nunca más vio a su hijo. Desde ese momento, cada uno tiene su versión. “Cuando salió, lo encontré en un parque y nos pusimos de acuerdo en que yo criaría al chico. Hasta nos dimos la mano”, contó Harrison, el padrastro de O´Neal.

Phillip cuenta otra cosa. “Cuando volví seis años después, Lucille ya se había casado con Phillip y yo no tenía lugar, pero nunca dije que no quería volver a verlo”.

Los años pasaron y Toney asegura que todas sus búsquedas de acercamiento fueron inútiles. “Nunca lo intentó”, aseguró Harrison. “Lo llamaba pero siempre me respondía Harrison. Me decía que me mantuviera lejos”, contestó Joseph, quien reveló que fue a verlo cuando jugaba en Orlando y que Shaq se “escapó” por una puerta lateral.

“Me consuelo con el hecho de que participé en la creación de uno de los mejores atletas de la historia”, comentó Joseph. “Sí, pero lo abandonó. Piensen en eso”… Harrison no lo perdona. Shaquille, por ahora, tampoco.

Tomado de Olé  

Deportes

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí