- Ticos indagan si armas decomisadas en Panamá salieron de Nicaragua
- Policía Nacional investiga si el armamento era de ellos o del Ejército
Juan Rodríguez [email protected]
La Policía de Costa Rica ha solicitado a la Policía Nacional de Nicaragua que revise sus archivos para determinar si los 45 fusiles AK que eran trasegados ilegalmente entre la frontera tica y la de Panamá, pertenecen a esa institución.
El vocero policial Marlon Montano informó que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de Costa Rica, les envió las series de las armas de guerra decomisadas a tres costarricenses esta semana.
Montano dijo que la Fiscalía de aquella nación remitió los números de serie de las armas para saber si pertenecen a la Policía Nacional. El listado también fue remitido al Ejército de Nicaragua, para que ellos cotejen también e informen si estas armas les pertenecen.
NOS CULPAN
El fiscal que lleva las investigaciones en Costa Rica, Rolando Rodríguez, declaró al periódico La Nación, de ese país, que presume que “los fusiles ingresaron a suelo costarricense desde Nicaragua”.
Durante la incautación del lote de fusiles AK-47, el OIJ capturó en la Provincia de Chiriquí (Panamá) —por donde intentaban sacar ilegalmente las armas de guerra—, al costarricense José Díaz Franco y a su cónyuge, Onilda Elena Valdez, de origen panameño.
Según el fiscal tico, “Costa Rica y Panamá son sólo utilizados como puentes. Esos cargamentos vienen de Nicaragua, El Salvador y, últimamente, de Guatemala”.
SEGUIMIENTO
“La Nación”, de Costa Rica, informó que el trasiego de armas era monitoreado por las autoridades panameñas desde meses atrás, ya que se tenía información que un lote de armas iba a ser canjeado por droga.
Las pesquisas hechas y la conclusión a que han llegado las instituciones policiales de Costa Rica y Panamá alrededor del trasiego de estas armas, es que eran para los insurgentes de Colombia.
La versión periodística proveniente de San José es que las armas serían canjeadas por droga, pero al final los involucrados en el ilícito decidieron vender cada fusil en 800 dólares (unos 284 mil cólones). Se calcula que en Colombia cada arma tiene un precio de tres mil dólares.
NO SÓLO AQUÍ
Marlon Montano, vocero de la Policía Nacional de Nicaragua, recordó que no sólo en nuestro país hay fusiles AK-47, y dijo que ese tipo de armas fue utilizado ampliamente en los conflictos vividos en la década de los ochenta en El Salvador, Honduras y Guatemala.