- Lluvias empiezan a caer de forma irregular por todo el país
Benjamín Blanco [email protected]
Las fuertes temperaturas que el pasado fin de semana alcanzaron los 36 grados centígrados en Managua, y hasta 40 grados en Chinandega, mostraron un brusco descenso a partir de ayer, según meteorólogos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), debido al paso de la onda tropical número seis.
“Venía un frente frío hacia nuestro territorio que pudo haber provocado lluvias, pero éste se debilitó y sólo alcanzó a Honduras. Y lo que está afectando a Nicaragua es el desplazamiento de la onda tropical número seis, la cual ha generado nubosidad en todo el país y algunas lluvias ligeras principalmente en el Atlántico Sur”, informó Albania Cordonero, meteoróloga de turno del Ineter.
Según el reporte de las estaciones meteorológicas, donde cayó un buen aguacero el fin de semana fue en Corinto, donde se acumularon 52.6 milímetros, mientras en Bluefields 15.5, Chinandega 5.1, Juigalpa 11, Masatepe 2.3, Jinotega 0.5, Puerto Cabezas 0.5 y San Carlos 1.6 milímetros de agua. De León no hay reportes, porque la estación está dañada, mientras en Managua aún marca cero.
“Debido a la buena estructura que trae esta onda tropical, hay condiciones para que esta nubosidad afecte prácticamente a todo el territorio, por lo que el pronóstico para las próximas 24 horas es que esperamos lluvias de ligeras a moderadas con actividad eléctrica también de ligera a moderada, pero puede ser en cualquier parte del país”, indicó Cordonero.
CAMPESINOS DESCONFIADOS
Por su parte, don Omar Toledo, quien trabaja la tierra en la zona rural de Managua, expresó que “el invierno debió haber entrado desde el tres de mayo, pero ya llevamos veinte días de mayo y las lluvias sólo se han ido en pura bulla. Se siente el bochorno y pareciera como que se va a venir un bojazo de agua, pero nada, parece que ahora sí es verdad que viene sequía”, lamentó.
Las posibilidades de que las lluvias se generalicen en la región del Pacífico aún son muy bajas debido al avance paulatino de “El Niño”, pues según los pronósticos del Ineter, éste provocaría un déficit de lluvias en el primer período de la estación lluviosa que va de mayo a julio.