No todo es tan dulce con el azúcar

Azucena Castillo* El mercado del azúcar, un producto que a todos nos sabe “dulce”, no es tan simple. Decidir o tomar posiciones sobre el dilema de incidir en los precios al consumidor, requiere de un ejercicio más allá de la simplificación política de dejarle al libre mercado decidir a favor de los consumidores. Para razonar […]

Azucena Castillo*

El mercado del azúcar, un producto que a todos nos sabe “dulce”, no es tan simple.

Decidir o tomar posiciones sobre el dilema de incidir en los precios al consumidor, requiere de un ejercicio más allá de la simplificación política de dejarle al libre mercado decidir a favor de los consumidores.

Para razonar con criterio en un sistema económico, el Estado debe conocer las ramas de cada sector productivo para que los efectos e implicaciones de la libertad económica no resulten contraproducentes al objetivo que se ha previsto.

El análisis del mercado doméstico tiene que enmarcarse en el contexto internacional, puesto que el comercio es el principal vector para transmitir efectos distorsionantes de políticas particulares en países industrializados que al exportar y no encontrar la protección correcta y adecuada en países como Nicaragua, pueden causar daños graves a la frágil economía y echan por la borda los esfuerzos del combate contra la pobreza.

En el caso del azúcar y Nicaragua, vale la pena señalar que esa industria representa hechos como los siguientes:

* 74,367.06 manzanas sembradas de caña de azúcar.

* 650 productores privados.

* 6 ingenios azucareros.

* 35,283 empleos generados (directos e indirectos).

* 47.8 millones de dólares de exportaciones.

* 4% del PIB.

* 120 millones en inversión (a 2 mil dólares por manzana sembrada).

Para haber llegado a esos niveles, se debe evaluar el largo camino de la industria y la penosa situación de estatización que en los 80’s la llevó al colapso, con triste consecuencia para nuestra economía y el nivel de vida de colonos y campesinos que subsisten de esta rama de la producción, si consideramos que la misma se focaliza en las áreas rurales (Chichigalpa, El Viejo, Belén, Potosí, San Rafael del Sur, Kukra Hill).

Por otro lado el azúcar genera más de 20 millones de córdobas en ingresos fiscales y el 10 por ciento de la actividad portuaria de Corinto, a la vez que contribuye a la generación de 25 MW de energía durante la zafra.

Ese avance, del que todavía puede y debe esperarse más, es la suma del esfuerzo del sector privado y la acertada política de tres gobiernos democráticos a partir de 1990 hasta la fecha, donde la concertación y el balance entre los agentes económicos y los consumidores han sido factor de éxito, principalmente al consolidarse su tratamiento en la Ley de Justicia Tributaria y Comercial.

Un arancel del 55 por ciento que hoy es discutido, significa la diferencia para la supervivencia de la industria que a nivel mundial se enfrenta a la competencia desleal de países poderosos, que además de barreras de entrada, destinan cienes de millones de dólares a programas de subsidios y ayudas directas a la producción y la exportación (Ver lista adjunta).

El arancel mundial promedio de protección del azúcar fluctúa entre 250 por ciento en Europa y 52 por ciento en Centroamérica, ubicándose en América en 169.33 por ciento, mientras que en China se requieren licencias.

Es lamentable que los países industrializados que disponen de recursos para la diversificación de la agricultura, permanezcan haciendo la competencia desleal a países pobres en desarrollo, a los que dicen apoyar a través de la cooperación.

Vemos como la leche, granos básicos, azúcar, carne, oleaginosas y pollo, reciben en la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Suiza, Suecia, Finlandia, Canadá y Austria, los mayores porcentajes, equivalentes a subsidios en el mundo.

Pero sería más lamentable que en un país como Nicaragua, se decida unilateralmente desproteger una actividad económica y dejarla a merced de una competencia desleal y desproporcionada.

Sin perjuicio del noble espíritu que pueda estar inspirando leyes a favor de los consumidores, es necesario considerar la implicación, no solamente en el espectro industrial del azúcar y sus efectos negativos al resto de la economía.

Un dato importante para recordar sobre el mercado, es que el 85 por ciento del azúcar se consume donde se produce a precios superiores a 20 dólares el quintal.

El 10 por ciento de la producción mundial se exporta a mercados preferenciales como Estados Unidos y la Unión Europea, bajo régimen de cuotas donde Nicaragua sólo obtiene el privilegio de exportar en volúmenes limitados.

El 5 por ciento de la producción mundial, generalmente excedentes de productividad de países subsidiadores, se vende en el mercado libre, con precios por debajo del que pagan sus mercados. Serían estos excedentes los que reemplazarían la producción nacional.

Por dulce que parezca, una propuesta podría convertirse en amarga receta a un pueblo que necesita consistencia en una política comercial de balance interno y congruencia con el entorno internacional.

MEDIDAS DE PROTECCIÓN AL COMERCIO DEL AZÚCAR EN DIFERENTES PARTES DEL MUNDO

PAÍS MEDIDAS DE PROTECCIÓN

– Unión Europea (UE): Precios y producción controlados, arancel variable, subsidios a la exportación, importación y el consumo.

– India: Precios fijados, control total del comercio por el Gobierno.

– Brasil: Subsidios a la producción de alcohol carburante, trato preferencial a la región noreste.

– México: Apoyos directos a la producción, arancel fijo y control de importaciones.

– Argentina: Cupos de producción, arancel alto.

– Chile: Importación regulada y preferencial para usuarios exportadores, arancel variable (franja de precios).

– Pakistán: Precios de apoyo, prohibición de importación, exportación por el Gobierno.

– Cuba: Control estatal completo.

– Estados Unidos: Cuota de importación y apoyo a la producción.

– Filipinas: Precios regulados, control del comercio exterior.

– Colombia: Arancel variable, devolución de impuestos al valor exportado.

ARANCEL MUNDIAL PROMEDIO A LA IMPORTACIÓN DE AZÚCAR (%)

ÁREA %

Europa 250

Asia y Oceanía 210

América 169.33

África 124

Centroamérica 52

Nota: En el caso de China, el arancel es ilimitado (Licencias).

* La autora es ex viceministra de Fomento, Industria y Comercio.  

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