- “Club Bahía Astillero” es el nombre del grupo de 64 inversionistas que planifica edificar un ambicioso proyecto turístico en una faja costera de 350 metros, que comprende Playa Conejo, Playa Arena Payaste, Gavilán, Costa Larga y Llanito, en el municipio de Tola
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL /[email protected]
Aparentemente todo está listo para que arranque un proyecto millonario en Tola, Rivas, el cual es considerado “único” en América Latina y Nicaragua. El municipio fue seleccionado por su belleza y las oportunidades que ofrece para la inversión turística
Se prevé que en unos cuarenta días, en el municipio de Tola, un grupo de inversionistas extranjeros y nacionales inicien la primera fase de la construcción de un millonario proyecto que, entre otras cosas, contempla salud gratuita a los habitantes de este lugar.
De realizarse este proyecto en su totalidad, el municipio de Tola podría convertirse en el punto más importante del país, por el turismo que vendría a la zona, la calidad del proyecto y las inversiones millonarias que se prevé realizar en el mismo.
Mario Masís, inversionista costarricense, informó que el club “está conformado por un número muy variado de inversionistas de Estados Unidos, Alemania, Italia y Japón”, entre los que figuran dueños de hospitales, compañías aseguradoras, hoteleros, personas ligadas a servicios de salud, cafetaleros, y hasta fabricantes de barcos y lanchas.
COMBINACIÓN DE MEDICINA Y TURISMO
La primera parte del proyecto supone la construcción de una lujosa clínica de dos pisos, donde se edificarán consultorios, laboratorios, farmacia, y se brindará atención óptica, rayos X, acupuntura, medicina Oriental, homeopatía, yoga y masajes, entre otras especialidades.
“Habrá una combinación de medicina homeopática y alopática”, señaló Masís, e indicó que los inversionistas están ligados, de alguna manera, a los más grandes hospitales de Estados Unidos.
La idea es que “los pacientes que requieran exámenes y tratamiento que les pueda suplir esta clínica, vengan a Nicaragua, realicen sus chequeos, y, además, sus familiares gocen de vacaciones”, explicó.
La clínica también contará con dos balnearios de aguas minerales (Spa), baños de barro, saunas, aguas termales, área de meditación y sala de ejercicios, entre otros.
Se construirán 70 “bungalows”, en los que podrán estar hospedadas los familiares de las personas que vengan a realizarse tratamiento, aprovechando su estadía para disfrutar de la playa.
TURISMO EN ARMONÍA CON LA NATURALEZA
Con el funcionamiento de este hospital también se pretende “fortalecer la jardinería y proteger algunos árboles que se encuentran en la zona y que son especies en peligro de extinción”, apuntó Mario Masís.
“Este proyecto podría generar un enorme desarrollo de un tipo de turismo muy beneficioso para el país”, comentó, e indicó que se proyecta realizar un turismo que respete el medio ambiente, el llamado turismo ecológico.
Además, “esta clase de turismo compite por la calidad de sus servicios, y no se vuelve un turismo masivo que puede ser destructivo para la naturaleza, pues no trae los vicios de la masificación de otros turismos”, explicó.
Aunque en México y Costa Rica se ofrecieron enormes facilidades para que el proyecto se ubicara, al final Nicaragua (y en este caso Tola) fue elegida por la apertura que se ha dado a la inversión.
“A pesar de la avaricia y de los intentos que han tenido algunas personalidades importantes de la política por detener este proyecto, en su afán de adueñarse de estos terrenos, los planes y el optimismo por realizarlo continúan”, comentó.
DESARROLLO PARA LA COMUNIDAD
La ubicación de una clínica especializada en la faja costera del municipio de Tola, Rivas, ofrecería trabajo a más de cuarenta médicos nicaragüenses, enfermeras y terapeutas, entre otro personal, dijo el inversionista costarricense Mario Masís.
Se prevé que la construcción se realice en 16 meses, y durante este tiempo más de 500 obreros nicas tendrán trabajo.
“Hay una clara intención de usar mano de obra local y nacional para la construcción de estos proyectos, lo que ha obligado a los inversionistas a planificar y crear cursos de capacitación para las personas que vayan a trabajar”, apuntó.
El beneficio para esta comunidad sería grande si se toma en cuenta que Tola es un municipio con grandes necesidades, entre las que figura la salud.
Masís indicó que las personas de bajos recursos serán atendidas gratuitamente, con todos los tratamientos, al igual que cualquier persona que pague; además de una visita mensual de los médicos para atender en servicio social a la comunidad.
La municipalidad también sería receptora de beneficios, pues aunque todavía no se inicia la construcción, todos estos inversionistas han pagado desde hace un par de años sus impuestos, afirmó.