- Amarillamiento letal se encuentra en Honduras por lo que Nicaragua está tomando acciones para evitar su propagación
- Padecimiento provocaría pérdida de unas 300 mil plantas afectando la seguridad alimentaria del Caribe
Sergio León C./Corresponsal [email protected]
BLUEFIELDS.- “El amarillamiento letal del cocotero, es una devastadora enfermedad que destruye los arboles de coco y otros tipos de palmas”, dijo Silver Borge Gutierrez, funcionario de la Fundación para la Autonomía y Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua (Fadcanic).
Borge, especialista en manejo de montes, aseguró que el amarillamiento letal todavía no ha sido detectado en Nicaragua, pero si en Jamaica, Florida, México, Belice y recientemente en la Costa Caribe de Honduras, destruyendo millones de arboles.
“Como su nombre indica la enfermedad es letal, su llegada a Nicaragua significaría la perdida de más de 300 mil cocoteros y afectaría directamente la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas, criollas y garifunas de la Costa Atlántica” dijo el funcionario de Fadcanic.
El amarillamiento letal del cocotero es producido por un microorganismo llamado fitoplasma, el cual solamente se puede observar con ayuda de equipos especiales.
Este fitoplasma invade los tejidos de la palma e interrumpe el flujo de las sustancias nutritivas a las diferentes partes de la planta, dijo Borge.
Según el especialista, el insecto vector del amarillamiento letal es una pequeña chicharra pálida, llamada Myndus crudus, que pasa del zacate a las hojas de cocotero succionando la savia, si el insecto vector ha visitado anteriormente una palma enferma, es muy probable que transmita la enfermedad a la palma sana.
SIEMBRAN 20 MIL PLANTAS TOLERANTES
Borge Gutiérrez, asegura que el insecto solamente puede transmitir la enfermedad si ha estado en contacto con un cocotero infectado con el amarillamiento letal.
“Entre mayo y octubre del 2001 el programa de prevención del amarillamiento letal del cocotero sembraron más de 20 mil plantas de coco tolerantes a esta enfermedad en las comunidades del Río Coco, Wawabar, Haulover, Tuapi, Krukira, Pahra, Boom Sirpi, Layasiksa, Rosita, Bonanza y Siuna” aseguró Borge.
Dijo también que más de 2,000 familias de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), se beneficiaron bajo este programa, previniendo la entrada de esta enfermedad a Nicaragua
“Solicitamos si se detectan brotes de la terrible enfermedad del amarillamiento letal del cocotero, destruir las palmas afectadas de inmediato y dar aviso a la mayor brevedad posible a las oficinas del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) o Fadcanic ”, indicó.
CERRAR FRONTERAS
Una manera de prevenir el amarillamiento letal del cocotero es evitando la introducción de plantas y semillas de coco de un país infectado, así como la entrada de pastos (zacate) desde un país con amarillamiento letal.