Hace cinco años, Financiera Arrendadora Centroamericana S. A. (Finarca) inició operaciones en Nicaragua con el objetivo específico de otorgar financiamiento arrendatario (leasing) al sector productivo del país. Desde entonces, muchos pequeños y medianos empresarios del sector agrícola, comercial e industrial han sido beneficiados con este servicio.
En el año 2000 se convirtió en una sociedad financiera que brinda todos los servicios que ofrece una entidad bancaria, con excepción de la cuenta corriente. Desde sus inicios cuenta con la aprobación y supervisión de la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras (SIB)
“El arrendamiento financiero es un mecanismo bastante creativo y alternativo al financiamiento convencional. Tiene algunas ventajas sobre el financiamiento ordinario, como la posibilidad de registrar los cánones de arrendamiento como gastos cien por ciento deducibles del Impuesto sobre la Renta”, expresó Hugo J. Paguaga Baca, vicepresidente.
Según dijo, el servicio de arrendamiento financiero está dirigido a empresas agroindustriales, industriales, constructoras, comerciales y de servicios, en los siguientes bienes: equipo para riego, industrial, plantas eléctricas industriales, equipo de construcción, para almacenamiento, vehículos de distribución, de transporte pesado y otros bienes de capital productivo.
CUOTAS ADAPTADAS
Este servicio es una alternativa mediante la cual una sociedad financiera adquiere por orden de un cliente, un bien o una serie de bienes y los entrega al arrendatario para su uso y goce a cambio de un canon de arrendamiento. Al vencerse el contrato el arrendatario puede adquirir el bien por medio de una opción de compra establecida desde el inicio en el contrato.
En el caso de Finarca, el arrendatario tiene la oportunidad de pagar cuotas adaptadas a su flujo de caja. Es decir, si un productor tiene altibajos en sus ingresos por las características mismas del sector productivo al que se dedica, así también serán sus cuotas de arrendamiento. “Acomodamos las cuotas de acuerdo a su actividad”, dijo Paguaga.
Ahora, como sociedad financiera, también ofrecen préstamos para capital de trabajo, lo que da la oportunidad al cliente de elegir entre ambos servicios. Ofrecen además, préstamos para importaciones y exportaciones, certificados de depósitos con las mejores tasas de interés del mercado, cuentas de ahorro con excelentes tasas, cambio de divisas, cartas de crédito y todo lo que se refiere a financiamiento de comercio internacional.
NUEVOS PROGRAMAS
Con el objetivo de ampliar sus beneficios, Finarca tiene dos nuevos programas. El primero inició hace aproximadamente un año y está dirigido a los pequeños y medianos empresarios que no son sujetos de crédito por parte de la banca privada, y el segundo, enfocado a la adquisición de viviendas.
El financiamiento a pequeños empresarios se mueve entre rangos de cinco a veinticinco mil dólares a plazos máximos de cuatro años. Hasta el momento han beneficiado a panaderías, farmacias, distribuidoras de alimentos y empresas que importan productos de la región centroamericana.
Para la ejecución del programa de viviendas cuentan con fondos provenientes de fuentes internacionales y estarán dirigidos específicamente a empresas que quieran apoyar a sus empleados en la adquisición de sus casas.
“Estamos ofreciendo este paquete a las empresas para beneficiar a sus empleados y tratar de solventar en parte la enorme necesidad de viviendas que hay en el país. Estará listo en los próximos 60 días y para que funcione una empresa debe reunir un grupo de interesados, unos ocho como mínimo”, señaló.