- Se reunirán hoy para analizar qué le corresponde a la solución de la crisis cafetalera
Silvia González Siles/Corresponsal [email protected]
JINOTEGA.- El vicepresidente de la República, José Rizo Castellón, sostendrá una reunión hoy con el presidente Enrique Bolaños para analizar los resultados de la gestión del mandatario en Washington, Estados Unidos, relacionada a la búsqueda de solución a la crisis cafetalera.
Bolaños visitó la capital estadounidense la semana pasada, dentro de una gira privada, en la cual se reunió con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial, con quienes abordó la problemática del café.
Rizo se reunirá con Bolaños en su calidad de representante del gobierno en las negociaciones que se mantienen con los cafetaleros para buscar una solución a esta crisis.
Confiado en el respaldo de la comunidad internacional, Rizo recordó ayer que ya se le hizo una propuesta al gobierno de China para obtener de 15 a 20 millones de dólares para resolver el problema de los medianos y grandes productores, incluyendo la reparación de los caminos.
Agregó que de encontrársele una solución, no todos los productores de café serán favorecidos, por los niveles de endeudamiento que tienen y por lo cual es imposible ayudarle a algunos.
“No será el gobierno el que va a llegar a solucionarles sus problemas, en detrimento que también son deudas que adquiere el pueblo nicaragüense, pero hemos ideado un sistema ingenioso donde no se aumente la deuda del Estado nicaragüense que servirá para ayudarles a los medianos y grandes cafetaleros”, dijo.
AMENAZAS NO SERVIRÁN DE NADA
Rizo dijo que de nada servirán las amenazas que en diferentes momentos han lanzado algunos dirigentes cafetaleros. “Nosotros no vamos a hacer absolutamente nada para impedirles que carguen sus camiones y lleven a sus trabajadores a Managua, porque cada quien tiene su estilo y forma para expresar sus opiniones”.
Agregó que si ellos creen que esa es la vía más racional para solucionar sus problemas, que lo hagan, porque el gobierno no va a ponerles al Ejército, mucho menos a la Policía, para impedírselo.