Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
Con un don que muy pocos tienen, el de enseñar y educar, el padre Adelino Fossa, de la Asociación Sacerdotal Jesús Divino Obrero con sede en Italia, llegó a Nicaragua hace 41 años para conformar lo que es hoy en día el Hogar del Niño en el departamento de Chinandega.
El sacerdote de 72 años de edad, pese a su cansado andar, pero con mucha energía espiritual, no escondió su esperanza y fe acerca del aporte de este reportaje para motivar el apoyo hacia el Hogar del Niño.
Este orfanato fundado el 13 de enero de 1961 alberga entre 130 y 140 niños y adolescentes de diferentes edades, todos bajo la dirección del padre Adelino. Con una voz baja y temblorosa cuenta que “la gran mayoría de los que se encuentran en este centro son niños huérfanos, abandonados o que de alguna forma han sido víctimas de algún maltrato”.
La mayor parte de ellos son originarios de Chinandega, León y Managua.
El Hogar del Niño se financia a través de su propio trabajo, pues cuentan con un taller de rectificación de motores, un taller de carpintería, una imprenta, una bloquera, además de la finca hortícola. Y está en proyecto la apertura de una panadería, la que también estarán instalando con fondos propios.
No obstante cuentan con la ayuda económica de algunos organismos privados, y el Ministerio de la Familia que les asigna una partida de 12,000 córdobas mensuales.