Frecuencia mortal

Una posible variación del clásico “road movie” es el thriller de carretera, el cual busca revestir de suspenso la surreal atmósfera de las cintas ubicadas en el camino, donde protagonistas y antagonistas se encuentran en territorio ajeno a sus orígenes, idealmente en igualdad de circunstancias y sólo con su astucia como herramienta para superar los […]

Una posible variación del clásico “road movie” es el thriller de carretera, el cual busca revestir de suspenso la surreal atmósfera de las cintas ubicadas en el camino, donde protagonistas y antagonistas se encuentran en territorio ajeno a sus orígenes, idealmente en igualdad de circunstancias y sólo con su astucia como herramienta para superar los obstáculos con los que se encuentran.

“Frecuencia Mortal” (título en México de “Joy ride”) es la más reciente película que se ajusta a los mencionados parámetros, y aunque logra conseguir cierto suspenso su premisa es tan absurda que cuesta trabajo identificarse con los personajes para compartir el peligro que experimentan.

La historia sigue a Lewis, un joven universitario que pretende atravesar los Estados Unidos en automóvil para ir a su casa en las vacaciones de verano; aprovechando el viaje sacará a su hermano de la cárcel de borrachos en la que lo han encerrado temporalmente, esperando fianza, y luego pasará por una amiga suya que estudia en el estado de Colorado.

En el camino el agradecido hermano le compra un radio de banda civil con lo que ambos jóvenes pretenden divertirse platicando con otros conductores de carretera. Pero cuando se les ocurre hacer una inocente (y estúpida) broma a un desbalanceado camionero, las consecuencias son desastrosas, poniendo en peligro sus vidas y las de todos los que de algún modo se relacionan con ellos en el largo viaje.

El guión de “Frecuencia Mortal” es bastante burdo en los detalles de la historia, pero al menos provee el necesario número de escenas tensas e intriga para mantener entretenido al público. Sin embargo los personajes son tan genéricos y olvidables que el tenue suspenso pierde todo impacto, pues francamente no hay mucho interés en el destino de los protagonistas. La culpa de esto es en parte de los actores: temo que Paul Walker es una de esas estrellitas del mes, cuya incipiente popularidad se debe a su apariencia y no a su talento.

Su ausencia de carisma y presencia ha lastimado duramente a cintas previas como “Rápido y Furioso” (“The fast and the furious”) y en “Frecuencia Mortal” vuelve a ocurrir lo mismo. Steve Zahn es un talentoso comediante, y es quien más sabor le da a la película, pero el personaje que interpreta es inherentemente desagradable, de tal forma que ni la natural simpatía de Zahn logra congraciarlo con la audiencia.

Leelee Sobieski ha mostrado ser una buena actriz bajo las órdenes de un buen director. Una vez más el guión falla al darle sólo el vacuo papel de dama en peligro. Sobieski hace lo que puede, pero ni así logra lucir.

Con todas esas fallas, al menos se podría pensar que la película trata de compensar con las consabidas acrobacias automovilísticas de películas de similar tema, como “Duel” o “Breakdown”. Desafortunadamente no hay tal. El director ha querido mantener la pureza narrativa de la cinta centrándola sobre sus personajes y no sobre los acróbatas del volante. Como resultado de esto, y del mencionado guión, “Frecuencia Mortal” resulta a ratos aburrida y predecible.

A favor de la película diré que los últimos quince minutos son bastante buenos, pues consigue un par de giros interesantes, no completamente originales, pero suficientemente inesperados para desviar y confundir las expectativas del público y así sorprender con una resolución interesante.

No estoy seguro si esos minutos finales hagan que valga la pena aguantarse la otra hora y cuarto, pero quien lo quiera hacer probablemente quedará satisfecho.

Sin ser propiamente una película de terror “Frecuencia Mortal” tiene moderado suspenso pero se muestra un poco tediosa y predecible hasta su bien manejado final.

Los actores hacen su esfuerzo a pesar de un deficiente guión y aunque la dirección es precisa y económica, necesita mucho más estilo visual para mantener el interés que el argumento no logra inspirar.

Recomendada marginalmente para fanáticos del género y sólo con expectativas muy modestas.

Ficha técnica

– Titulo en español: Frecuencia mortal.

– Dirección: John Dahl.

– País: Estados Unidos

– Año: 2001.

– Duración: 96 min.

– Elenco: Paul Walker (Lewis Thomas), Steve Zahn (Fuller Thomas), Leelee Sobieski (Venna Wilcox), Jessica Bowman (Charlotte Campbell), Stuart Stone (Danny Rosado), Basil Wallace (vendedor de coches), Brian Leckner (oficial Keeney).

– Guión: Clay Tarver & J.J. Abrams.

– Producción: J.J. Abrams y Chris Moore.

– Fotografía: Jeff Jur.

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