AFP
BOGOTÁ.- Cuatro personas murieron y cuatro más resultaron heridas, ayer, en la población colombiana de Puerto Lleras, 170 kilómetros al sureste de Bogotá, al explotar un coche-bomba cerca de un antiguo puesto militar, informó a la AFP un vocero oficial.
El secretario de Gobierno de Puerto Lleras (departamento de Meta), Adrián García, dijo a la AFP que en el hecho murieron dos militares y dos civiles.
El hecho ocurrió cuando un automóvil Renault 4 hizo explosión frente a las ruinas del antiguo puesto militar de la población, dinamitado hace más de un año por la guerrilla de las FARC.
García indicó que seguidamente se produjo en el lugar un ataque a militares por parte de un grupo armado no identificado.
CRÍTICAS AL GOBIERNO
Duras críticas al gobierno colombiano y a la comunidad internacional realizaron familiares de secuestrados por la guerrilla de las FARC, ante lo que califican de pasividad para realizar gestiones en pos de la liberación de los plagiados, al tiempo que el Ejecutivo notificó que varios parlamentarios secuestrados perdieron valor político para el grupo rebelde.
Ayer la ex constituyente e intelectual colombiana, María Mercedes Carranza, aseguró que los secuestrados son una especie de desahuciados, y agregó que en el país “sólo se aboga por la libertad de los extranjeros y personalidades”.
Entre los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) se hallan ciudadanos alemanes, argentinos, coreanos, cubanos, ecuatorianos, españoles, eslovacos, estadounidenses, holandeses, japoneses, libaneses, mexicanos, peruanos y rusos, así como cinco legisladores colombianos y 83 miembros de la fuerza pública.
Por otra parte, Carranza denunció la acción de los gobiernos de Estados Unidos y de algunos países europeos, señalando que “ellos sólo gestionan la libertad de sus ciudadanos o la de los secuestrados notables de Colombia”.
“Esa actitud perjudica al resto de secuestrados que no representan intereses sociales o políticos”, puntualizó.
ASESINAN A DELEGADOS ELECTORALES
Dos delegados electorales fueron asesinados el domingo en el departamento del Huila cuando supervisaban las elecciones legislativas, informó el general Gilberto Rocha, quien atribuyó el hecho a las FARC. Los delegados fueron asesinados en Miramar y La Troja, en el sureño departamento de Huila.