Salió libre y volvió a matar

Cuestionan decisión legal Auxiliadora Martínez Z.CORRESPONSAL/[email protected] Juan Salvador Mendoza Huete, uno de los presuntos asesinos de los productores de Platanar Sur (Camoapa), crimen ocurrido el 26 de febrero, cumplió unos años de prisión de una condena de 30 que le impuso un jurado al juzgarlo por los delitos de asesinato, lesiones dolosas y asesinato frustrado, […]

  • Cuestionan decisión legal

Auxiliadora Martínez Z.CORRESPONSAL/[email protected]

Juan Salvador Mendoza Huete, uno de los presuntos asesinos de los productores de Platanar Sur (Camoapa), crimen ocurrido el 26 de febrero, cumplió unos años de prisión de una condena de 30 que le impuso un jurado al juzgarlo por los delitos de asesinato, lesiones dolosas y asesinato frustrado, cometidos en 1996.

El hombre logró su libertad al ser excarcelado por supuesta enfermedad.

La decisión de soltarlo generó críticas contra el Poder Judicial entre la ciudadanía boaqueña, por considerar que delitos de esa magnitud no ameritan fianza.

La decisión del juez séptimo del Crimen de Managua, Dr. Sabino Hernández, permitió que este peligroso delincuente, condenado por un tribunal de jurados de esta ciudad, volviera a cometer delitos como el asesinato múltiple perpetrado contra los hermanos Teodora y Teodoro Treminio Velásquez, y los productores Alexander Blandón Díaz y Ramón Espinoza Tinoco, en días recientes.

Mendoza Huete, en complicidad con su hermano, William Wilfredo y dos sujetos más, mataron el 21 de noviembre del 96 a los ciudadanos Inés Padilla y Salvador Zeledón, en la terminal de buses de Boaco. Él fue el único detenido por el doble asesinato. Sólo él condenado en presencia, ya que los otros estaban prófugos.

ESTRATAGEMAS LEGALES

En mayo de 1997 la causa fue remitida al Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Central, por apelación de la sentencia condenatoria, y dicha instancia reformó el fallo anterior emitido por el juez Oscar Pomares, que los sentenciaba a 50 años de cárcel, reduciéndola a 30, porque esa es la pena máxima en Nicaragua.

El defensor del reo, Dr. Ramón Chamorro, apeló de la sentencia recurriendo de casación ante la Sala Penal de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia.

Posteriormente, solicitó que el reo y único detenido en la causa, fuese valorado por un forense, Abad Valladares Vallejos, médico legal de Managua, quien dictaminó que el prisionero debía recibir tratamiento fuera del régimen carcelario, de preferencia en un hospital, por un período de 30 días.

FALTABA PERSONAL

El documento señalaba: “Consideramos que dicha enfermedad pone en riesgo al reo”, por presentar un cuadro de hipertensión de moderado a severo, problemas del corazón, y trastorno neurológico del tipo parálisis facial.

Basado en eso, se giró oficio al jefe de control penal del Sistema a Penitenciario Nacional, ordenándole que lo trasladaran custodiado al Hospital “Lenín Fonseca”, por lo que el funcionario del Penal, Norwin Román García, le hizo saber que no podía cumplir el oficio por carecer de personal suficiente.

Finalmente, el juez Sabino Hernández, ordenó liberar al reo bajo fianza, que tres años después volvió a cometer otro asesinato.

La decisión de excarcelarlo ha originado fuertes cuestionamientos al Poder Judicial por beneficiar a un reo tan peligroso como Juan Salvador Mendoza Huete.  

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