- Lo mejor de Alexis fue que
destrozaba a sus contrincantes
Edgard Tijerino M. [email protected]
¿Qué fue lo más impresionante de Alexis Arguello?, me preguntaron en Nueva York, mientras cambiábamos impresiones en una cafetería antes del combate Trinidad-Hopkins, los colegas Chu García y Chon Romero.
Bueno, respondí, que en la mayoría de las ocasiones, él no ganaba las peleas, sino que destrozaba a los rivales… Muchos de los que se atrevieron a cambiar metralla con el “Flaco Explosivo”, no volvieron a ser los mismos.
En realidad, por largo rato, antes de enfrentar a Aaron Pryor, el violento golpeador pinolero estuvo funcionando eficaz y escalofriantemente como una empresa de demoliciones.
POBRE HOMBRE
¿Recuerdan a Kid Pascualito?… Él era el octavo hombre en el ranking de peso gallo y reciente tumbador de Rubén Olivares, cuando vino a Managua en mayo de 1973… Pretendía pasar encima de Alexis para luego lanzarse en busca de la corona de las 118 libras. Error de cálculo, amigos… En la vieja Arena Kennedy, Argüello lo llevó de poste a poste a golpe de martillo, hasta doblarlo dramáticamente. Fue tal la paliza, que Pascualito nunca pudo volver a levantar cabeza en el mundo de la bofetada. Después de haber peleado con Alexis, se oscureció por completo.
GOLPE FANTASMA
En noviembre de ese mismo año, el cubano-español José Legrá, que había sido víctima de un despojo en Brasil, entregándole de esa forma el cinturón de peso pluma a Eder Jofre, aceptó enfrentarse con Argüello, uno de los púgiles más resplandecientes en el escalafón de la humeante categoría… El objetivo era vencer al nica para reclamar de inmediato una nueva oportunidad titular… ¿Y qué ocurrió?… No habíamos terminado de acomodarnos en las butacas del ring side en el Estadio Nacional, cuando Legrá se ensartó en un gancho de izquierda disparado por Argüello, que pocos pudieron seguir con la vista, desplomándose aparatosamente… ¿Un golpe fantasma?, preguntaron algunos. De cualquier manera, esa fue esa la última pelea de Legrá… No volvió más al ring.
FULMINADO
¿Y Raúl Martínez Mora?… Ese bravo mexicano se había dado el lujo de vencer al campeón mundial Pluma Antonio Gómez en Monterrey, sin el título en conflicto, perdiendo posteriormente en una batalla oficial… Después de cancelarse prudentemente la pelea entre Alexis y el zurdo filipino Bert Nabalatán, el azteca Martínez Mora fue contratado por el promotor Róger Riguero para enfrentar al destructivo pinolero en enero de 1974, a escasas semanas de la batalla por el cinturón con Marcel… Los manejadores del mexicano aterrizaron con un objetivo fijo: vencer a Alexis para reclamar la oportunidad… Misión imposible. Argüello impuso el peso de su contundencia y Martínez Mora fue aniquilado en un abrir y cerrar de ojos. Nunca salió a pelear el segundo asalto y desapareció de la esfera de posibilidades.
SACRIFICADO
En mayo de 1974 se concentró una de las reyertas que ha despertado más expectación en Nicaragua: Alexis Argüello vs. Art Hafey. Todo el mundo hablaba del canadiense como el futuro campeón mundial, pues había vencido a Rubén Olivares y a Octavio Gómez. Impresionaba por su cuello de toro, golpeo destructivo y resistencia granítica… Hafey fue considerado un hueso demasiado duro para Argüello pese a su pequeña estatura. Sin embargo, cuando sonó la campana, frente a la furia del nica, Hafey se vio rebotando en las paredes del infierno… En el quinto asalto se derrumbó tres veces, aparatosamente impulsado por los escopetazos del nica. No volvió a ser el mismo. Alternó victorias con derrotas, pero al final se sumergió en el anonimato.
QUÉ IMPRUDENCIA
En noviembre de 1974, una combinación de mucho megatones disparada por Argüello seguida de una ofensiva agobiante, destrozó al Campeón Pluma de la AMB Rubén Olivares… ¿Cómo diablos se le ocurrió a un Olivares aturdido, aceptar la propuesta del cambio golpes que le hizo Argüello?… Fue su muerte… No volvió a brillar como lo había hecho durante 12 asaltos en el Forum de Inglewood… Más adelante se rindió ante el mediocre David Kotey, y fue vapuleado por Kid Pambelito y Danny López.
BRUTAL PALIZA
Otro caso dramático fue el Leonel Hernández… En pelea realizada en marzo de 1975, Argüello lo manejó con una singular maestría golpeándolo brutalmente… ¿Cómo fue posible que Leonel se mantuviera en pie de lucha hasta el octavo asalto? Milagro de resistencia, amigos… El vencedor de Marcel y Nabalatán se sintió viajando hacia el centro de la tierra por el golpeo del explosivo pinolero. No le quedó diente fijo ni pudo volver a proyectarse.
OTRO “CADÁVER”
El mexicano Rosalío Muro, tenía pretensiones de disputar el cinturón Pluma, hasta que Argüello, en el Cow Palace de San Francisco, lo colocó de espaldas a la fantasía y de frente a la realidad ,sometiéndolo a un castigo. Rosalío fue un muro derribado en sólo dos asaltos… A partir de ese momento dejó de ser considerado un peligro.
SERENO TOREO
Royal Kobayashi era fuerte como un ropero y tenía fama de indestructible… Subió a la tarima como retador de Argüello en octubre del 75, en Tokio… Presentó una pelea valiente tomando todos los riesgos imaginables, y eso fue grave frente a un verdugo tan implacable como Alexis… Se derritió en el quinto asalto mientras las sillas del ring side gemían… Decidió reducir unas libras para hacer campaña en los Supergallos, y pese a que logró ceñirse un rato el cinturón, no volvió a ser el mismo. Como remate, Wilfredo Gómez lo terminó de liquidar con una vapuleada feroz.
FRÍO DECAPITAMIENTO
Alexis ya era considerado “non grato” entre los mexicanos cuando le colocaron enfrente en batalla titular a Salvador Torres, púgil de recursos, suficientemente flexible, bravo y por supuesto peligroso… Hey, esperen, en ningún momento fue un problema para Alexis, quien estuvo a punto de arrancarle la cabeza en una ofensiva bestial. Después de ese doloroso traspié, Torres se deslizó velozmente cuesta abajo.
FUE ESTRUJANTE
En enero de 1978, enfrentando el reto de Argüello en las 130 libras, el coraje sin límites de Alfredo Escalera lo impulsó al sacrificio. Soportó con un estoicismo admirable, un bombardeo implacable, y al finalizar la reyerta parecía un personaje de película macabra: dos cortes en las cejas, el pómulo abollado, una grieta impresionante en el labio superior y sangre hasta detrás de las orejas… Terco al revés y al derecho, Escalera obtuvo la revancha, y volvió a ser sangrientamente dañado…Fue otra víctima sin reparación de Alexis Argüello.
Era difícil sobrevivir frente a la impetuosidad de Alexis Argüello. Sólo Aaron Pryor fue el extraterrestre capaz de absorber su golpeo y vencerlo dos veces.