- Dice que le pagan atrasado e incompleto
Iván Olivares B. [email protected]
Luego de una extensa vida laboral que incluyó muchos años como marino mercante, supervisor de centros de secundaria y estudios de dibujo arquitectónico, Marcus Ovidio Gutiérrez nunca se imaginó que a los 57 años “tendría que rogarle a alguien que me pagara el salario que me he ganado”.
Marcus se refiere a una serie de presuntas irregularidades que la empresa de vigilancia “El Centinela” estaría cometiendo con él y sus compañeros vigilantes, como es el atraso constante en sus pagos; pagos en especie (arroz o cervezas), en vez de dinero; ausencia de viáticos de transporte y alimentación cuando van a trabajar fuera de Managua, o la política de no pagar nunca el día 31 en aquellos meses que lo traen.
DEFENSOR
José Ángel Obando Astorga es un sindicalista poco usual. Elegido por sus compañeros de trabajo de “El Centinela” como Secretario General del Sindicato Independiente, negó que la empresa les cobrara por los uniformes, o que no les pagaran viáticos, aunque tuvo que admitir que hay atrasos en el pago quincenal y que muchos de ellos aún no están al día en sus cotizaciones al Seguro Social.
“Sí hay atrasos en el pago, pero a algunos ya se les está pagando las quincenas que se les debían”, dijo, explicando que la causa del atraso es que “las empresas no pagan puntual, comenzando con el Estado que es el más mala paga”, justificó.
Con respecto al Seguro Social, dijo que la empresa se comprometió con el INSS a actualizar a los trabajadores más antiguos en “paquetes” de 60 personas por mes, comenzando con los de más antigüedad.
Dijo que cada trabajador es libre de comprar granos básicos o productos si lo desea. “A nadie se le obliga a comprar arroz o cualquier otro producto”, aseveró.