Carol MunguíaCorresponsal/[email protected]
Setenta participantes de un panel policial sugirieron que el accionar de las pandillas, la droga y la violencia intrafamiliar, son los grandes problemas de Chinandega. Jueces, líderes y policías advierten una debilidad: el miedo a denunciar a los protagonistas de la violencia doméstica o callejera.
“El miedo los envuelve. Quienes denuncian dan direcciones falsas, los testigos no quieren declarar, la población no coopera por temor”, declaró la juez Local del Crimen, licenciada Claudia Noguera de Amaya, al abordar el tema.
Otros sectores de la población indican que no son jóvenes quienes se han tomado las calles, y que les preocupa que prolifere la venta de carretones de hot dog en las calles de Chinandega. “¿Por qué la gente de la ciudad consume tanto hot dog después de las diez de la noche?, cuestionó un dirigente comunal a la Policía.
UNIDOS O VENCIDOS
En Chinandega la violencia callejera va aumentando. Los jóvenes pasaron de las piedras y garrotes, al mortero, y ahora hasta a las armas de fuego, lo que indica un aumento en la peligrosidad. “No dejaremos que se organicen, pero la población debe perder el miedo, todos debemos unirnos y cooperar”, alertó el subcomisionado Erick Brenes, jefe de Investigaciones Criminales de la Policía en el departamento.
El alcalde de la ciudad, Carlos Alemán Espinoza, puso a disposición de las autoridades policiales una cuota no determinada de combustible para que se incremente el patrullaje nocturno y la operatividad policial. “Quiero una ciudad sana y tranquila y todos debemos contribuir”, anotó.
PIDEN DISCRECIONALIDAD
Los asistentes al encuentro con la sociedad civil pidieron discreción a la Policía, pues “la población no denuncia porque el antisocial fácilmente identifica al denunciante. “Hay que tener valor para denunciar, pero también urge un cambio en la planilla de los policías de línea, reguladores y jefes de sectores, a quienes se les observan vicios, costumbres o irregularidades”, se dijo.
Para la psiquiatra Maritza Sampson, los problemas planteados son un espejo. “Hay que aprender para no repetir”, reflexionó la especialista, sugiriendo a los padres enseñar a sus vástagos recreaciones sanas y hábitos saludables para vivir mejor.