- Opinión unánime en ring side
Edgard Tijerino M.Enviado de LA PRENSA a [email protected]
Mientras Rosendo en hombros de admiradores y miembros de su equipo de apoyo, saludaba a la gente crispando sus puños, el asombro atrapaba a medio mundo.
La frase coincidente fue: ¡Qué clase de peleador!
La dijeron Luis Spada, Bolívar Icaza, el propio manejador de Siriwat, el señor Ratanasuban, el hijo de Don King que todavía no aprende la carcajada de su padre, el Dr. Pedro Sequeira de FECARBOX, y la mayoría de colegas.
“En forma, es sencillamente extraordinario… Cuando él lo comprende y se propone ir a fondo, impresiona con gran facilidad… Esta noche hizo de todo, y todo lo hizo bien”, apuntó Luis Spada.
Para Héctor Pérez, “estableció una superioridad aplastante”, agregando los siguientes puntos de vista: “No deberíamos de sorprendernos después de haberlo adiestrarse con tanta concentración de esfuerzos, el único susto y momentáneo fue no haber podido hacer el peso en el primer intento”
“Sería interesante volver a verlo contra “Finito” López… Se trata de dos formidables peleadores impulsados por un orgullo y una determinación excepcional”, dijo Rubén Gómez, uno de los hombres que más disfrutó de la demostración.
“Lo más importante es la seriedad y firmeza que mostró en cada uno de los pasajes del combate… Era como si estuviera trabajando con una precisión computarizada”, puntualizó.
¿Qué fue para usted lo mejor de Rosendo esta noche?, le pregunto a Héctor Pérez.
“Varias cosas: cómo manejó los primeros rounds, cómo intensificó la presión, cómo pasó golpes y contragolpeó, y cómo terminó ejerciendo dominio”
¿Podrá seguir en las 108 libras?
“Por supuesto”.