- Nadie se responsabiliza por la
vivienda que fue destruida por
una camioneta
Juan Rodríguez [email protected]
“Lo que pido es aunque sea una enramada me hagan, pues mi casa fue desbaratada por una camioneta que impactó contra ella, el conductor casi mata a varias niñas, la Policía del Distrito Dos cambió el croquis y sólo lo dejaron como lesiones porque una nieta resultó herida, aunque hay pruebas de lo ocurrido, y el responsable de la destrucción total de mi vivienda no quiere asumir los daños”, denunció Lucía del Socorro Bonilla, de 56 años.
Su casa está ubicada de Enitel Monseñor Lezcano, dos cuadra al sur y una abajo.
ESTREPITOSO DESPERTAR
La perjudicada recordó que el 27 de diciembre del año pasado, la camioneta placas 096-766, conducida por Daniel Antonio Jarquín Hans, se introdujo violentamente a la vivienda de ella, e impactó y destruyó el inmueble en su totalidad.
El agente de tránsito de la Policía del Distrito Dos que levantó el croquis esa noche, les aseguró que “el conductor andaba tomado de licor y conducía a gran velocidad”.
Después del hecho, los dueños de la camioneta quisieron sacarla, pero los afectados y los vecinos evitaron que lo hiciera hasta tanto no se responsabilizaran de la destrucción, y porque temían que de hacerlo, la casa se derrumbara, porque parecía estar sólo sostenida por la camioneta misma.
“Fue entonces y hasta días después, que se apareció una abogada en representación del dueño de la camioneta, afirmando que alguien llamado Miguel Pacheco era el dueño del vehículo y que se iba a hacer cargo de los daños totales y que nos arregláramos de buena fe, y así se hizo”, explicó la humilde mujer de origen mískito.
Agregó que “la abogada se comprometió a entregar 10 mil córdobas en materiales de construcción para que reconstruyéramos la casa. El dinero tendría que haber sido entregado en los primeros días de enero, pero ahora nadie aparece”.
ACUSACIÓN MENOR
Doña Lucía fue al Distrito Dos de la Policía Nacional para que le ayudaran a presionar para recibir el dinero, explicando que un oficial le dijo que el conductor ya está libre y que el caso ya pasó al Juzgado sólo por lesiones, sin quedar registrado en el expediente policial el delito de daño a la propiedad privada.
“¿Quién velará para que en este caso se haga justicia?”, se preguntó la mískita. “Ahora toda una familia duerme a la intemperie, entre ellos cuatros niños, todo por un conductor irresponsable y una Policía parcializada”, denunció.